Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro acordaron abrir sus registros bancarios, fiscales y telefónicos, además de los de sus familiares y empresas vinculadas. El compromiso fue presentado este jueves ante el Tribunal Superior Electoral (TSE), en medio de acusaciones cruzadas por presunta corrupción.
Lula había propuesto la medida durante el debate televisado del domingo: ofreció abrir sus datos y los de su entorno si su adversario hacía lo mismo. Tras las negociaciones entre las campañas, resolvieron publicar la información al mismo tiempo en un portal de acceso público, una vez que la reciban de los organismos correspondientes.
Qué información se solicitará
Las autoridades deberán requerir datos al Banco Central, a las entidades financieras, a la Receita Federal y a las compañías telefónicas. Las campañas fijaron las 23.59 de este jueves como plazo para presentar las autorizaciones pendientes que permitan acceder a los registros de terceros.
Flávio Bolsonaro había condicionado su acuerdo a que se incluyera también información sobre el entorno de Lula. Entre sus pedidos están los gastos de la tarjeta corporativa de la Presidencia desde 2023, la agenda de la primera dama, Janja Lula da Silva, y los registros de visitas de los hijos del presidente al Palacio de la Alvorada. También solicitó datos sobre el uso de helicópteros oficiales y los vínculos del Gobierno con el exbanquero Daniel Vorcaro.
La campaña oficialista aceptó esas condiciones y presentó una nueva declaración ante el TSE. El coordinador de la candidatura de Lula, Camilo Santana, sostuvo que el presidente había accedido a todos los requerimientos y pidió que Bolsonaro autorizara, dentro del mismo plazo, la apertura de sus registros y los de sus familiares.
El acuerdo se firmó en la etapa final de la campaña, mientras avanzan investigaciones que involucran a personas vinculadas con ambos espacios políticos. Flávio Bolsonaro es investigado por presuntos hechos de corrupción y lavado de dinero relacionados con el Banco Master. Uno de los hijos de Lula también enfrenta investigaciones judiciales. Los involucrados rechazaron las acusaciones.






