El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta que Brasil ocupará el octavo lugar entre las mayores economías del mundo en 2027, con un producto bruto interno (PBI) de u$s2,8 billones. La estimación lo ubica por delante de Italia y Rusia.
El país no alcanzaba ese puesto desde 2017. En 1995 y entre 2010 y 2014 había llegado a ser la séptima economía del planeta.
Las diez mayores economías en 2027
Estados Unidos — u$s34,44 billones
China — u$s22,94 billones
Alemania — u$s5,66 billones
India — u$s4,52 billones
Reino Unido — u$s4,49 billones
Japón — u$s4,47 billones
Francia — u$s3,65 billones
Brasil — u$s2,80 billones
Italia — u$s2,77 billones
Rusia — u$s2,68 billones
La previsión del FMI ubica a Italia en el noveno puesto y a Rusia en el décimo, detrás de Brasil. El organismo estima que el país sudamericano conservará el octavo lugar hasta 2031. Estados Unidos, China, Alemania, India y el Reino Unido conformarían el grupo de las cinco mayores economías.
Las estimaciones también anticipan que Brasil volverá a integrar el grupo de las diez economías más grandes en 2026, con un PBI de u$s2,65 billones. En 2025 había terminado en el undécimo puesto, con u$s2,26 billones.
Previsiones de crecimiento y actividad
El FMI recortó sus pronósticos de crecimiento para Brasil. En julio calculaba una expansión del 2,4% en 2026 y del 2,2% en 2027; en la edición de octubre de su informe WEO los redujo al 2,2% para 2026 y al 1,9% para 2027.
El organismo explicó el ajuste por “unas condiciones monetarias aún restrictivas orientadas a devolver la inflación a la meta, la retirada del apoyo de la política fiscal y la incertidumbre mundial”.
En agosto, el índice de actividad del banco central brasileño, el IBC-Br, creció 0,34% respecto del mes anterior. El resultado superó el 0,20% que esperaba el consenso del mercado.
Un análisis de la firma XTB identifica dos ciclos económicos en los últimos siete años. Durante el mandato de Jair Bolsonaro (2019-2022), el PBI aumentó en promedio un 1,4% anual, en un período marcado por la pandemia, la reforma previsional y el incremento de las tasas de interés, del 2% al 13,75%.
En la tercera presidencia de Lula da Silva (2023-2026), el crecimiento promedió el 3% anual entre 2023 y 2025. En esos años también se registraron mínimos de desempleo y récords de exportación, junto con una mayor presión de la deuda y tasas que llegaron al 15% para contener la inflación.
El aporte de las agroexportaciones
Las exportaciones agropecuarias figuran entre los factores que impulsarían la economía brasileña en 2026. El secretario ejecutivo de la Cepal, José Manuel Salazar-Xirinachs, relacionó ese aporte con la competitividad del complejo agroalimentario y la diversificación de los socios comerciales de Brasil.
En la primera mitad de 2026, las exportaciones agrícolas brasileñas subieron un 6% y marcaron un récord de u$s87.000 millones. El avance se produjo en medio de turbulencias en el comercio global por la guerra en Medio Oriente y las trabas arancelarias de Estados Unidos.
En 2025, las ventas agrícolas de Estados Unidos alcanzaron u$s171.000 millones, apenas u$s2.000 millones más que los u$s169.000 millones de Brasil. La brecha se achicó respecto de 2021, cuando la ventaja estadounidense era de u$s56.000 millones.
El crecimiento brasileño se vincula con avances tecnológicos y una productividad en aumento sostenido, además de una mayor superficie cosechada y el incremento de la demanda china de productos estratégicos, como la soja.










