El papa León XIV conversó este lunes por teléfono con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, sobre la crisis humanitaria en Oleshky, una localidad de la región de Jersón bajo ocupación rusa. El contacto se dio después de que el Pontífice hablara el viernes con el presidente de Rusia, Vladímir Putin, y le solicitara una tregua para que llegara ayuda y pudieran salir los civiles.
En el diálogo con Zelenski, León XIV expresó inquietud por las condiciones en que vive la población y reiteró el pedido de una pausa humanitaria dirigido a Moscú. También manifestó su esperanza de que la cooperación entre las partes permita hacer llegar alimentos y asistencia médica, además de concretar una evacuación voluntaria y segura.
El Papa ratificó el compromiso de la Santa Sede con el diálogo y la búsqueda de la paz, mientras la guerra sigue afectando distintas zonas de Ucrania.
La situación en Oleshky
Alrededor de 2.000 personas, entre ellas unos 50 niños, siguen en Oleshky en condiciones de extrema precariedad, de acuerdo con fuentes ucranianas citadas en un informe del Vaticano.
En los últimos meses, los habitantes enfrentaron la falta de servicios básicos, entre ellos agua potable y electricidad, y la escasez de medicamentos. La falta de ambulancias complica la atención de emergencias, mientras que las restricciones para salir mantienen aislada a la población.
Las opciones para evacuar también son reducidas. El puente que unía Oleshky con Jersón fue destruido en noviembre de 2022 y, según el reporte, hay minas en las rutas de salida y en caminos de localidades cercanas.
Las autoridades ucranianas acusan a las fuerzas rusas de bloquear la creación de corredores humanitarios. Moscú, por su parte, responsabiliza a Kiev por las dificultades para habilitar esos pasos.
Frente a esta situación, León XIV busca que ambos gobiernos acuerden una tregua que permita entregar suministros básicos y que quienes deseen abandonar la ciudad puedan hacerlo de manera segura.
La propuesta se suma a las gestiones diplomáticas que el Papa promueve desde el comienzo de su pontificado. Pocos días después de su elección, ofreció al Vaticano como sede neutral para eventuales negociaciones entre Rusia y Ucrania, en busca de una solución pacífica, justa y duradera.
El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, explicó que León XIV tomó la iniciativa de llamar a Putin. En esa conversación, el Pontífice pidió detener las hostilidades para facilitar el envío de alimentos y medicamentos y una evacuación segura de los civiles atrapados en Oleshky.
La Santa Sede procura sostener la comunicación con los dos gobiernos, pese a las diferencias que mantienen Moscú y Kiev.
Los contactos con Zelenski
La llamada del lunes se suma a otros contactos entre el Papa y el presidente ucraniano. Su primera conversación telefónica oficial fue el 12 de mayo de 2025, cuatro días después de la elección de León XIV. Zelenski lo invitó entonces a visitar Kiev y expresó la disposición de Ucrania a participar en nuevas negociaciones, incluso directas.
El 18 de mayo de 2025, los dos se reunieron tras la misa de inicio del pontificado, en la plaza de San Pedro. Luego, el 9 de julio, mantuvieron una audiencia privada en Villa Barberini, la residencia papal de Castel Gandolfo, donde analizaron la posibilidad de organizar futuras conversaciones de paz en el Vaticano.
Volvieron a encontrarse en Castel Gandolfo el 9 de diciembre de ese año. Conversaron sobre la continuidad del diálogo, los prisioneros de guerra y el regreso de los niños ucranianos deportados a Rusia.
En paralelo, el cardenal Matteo Zuppi prosiguió sus gestiones diplomáticas y humanitarias, con visitas a Kiev y Moscú. También participó en los esfuerzos para mantener abiertos los canales de comunicación el arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales.
El 3 de abril, durante la Pascua, León XIV volvió a comunicarse con Zelenski en medio de una nueva escalada de ataques rusos con drones y misiles. En esa ocasión expresó su solidaridad con el pueblo ucraniano y reiteró sus pedidos de asistencia humanitaria, liberación de prisioneros y una salida negociada al conflicto.
Con el nuevo llamamiento por Oleshky, el Papa volvió a reclamar asistencia inmediata para los civiles afectados y avances hacia una paz duradera entre Rusia y Ucrania.







