El Museo del Louvre, en París, no pudo abrir este lunes en su horario habitual por un bloqueo estudiantil. Los manifestantes denunciaron la “represión policial” tras los disturbios del fin de semana. En paralelo, los chalecos amarillos anunciaron que volverán a movilizarse el próximo sábado.
La protesta comenzó antes de las 9, hora local, cuando estaba prevista la apertura del museo. La dirección del Louvre señaló que la organizaron estudiantes de la Escuela del Louvre y que contó con el respaldo de dos sindicatos.
La medida tuvo lugar después de las manifestaciones del sábado contra el encarecimiento del costo de vida, que derivaron en incendios, saqueos y ataques a comercios y edificios públicos en distintas ciudades de Francia.
Macron condenó los ataques y prometió sanciones
El domingo, Emmanuel Macron habló a la población en un mensaje televisado. El presidente condenó la violencia y distinguió entre quienes se manifestaron pacíficamente y quienes participaron de los ataques. También responsabilizó a los “radicales de la extrema izquierda” por una parte de los disturbios.
“Nada justifica la violencia”, afirmó. Sobre las consecuencias para quienes causaron destrozos, sostuvo: “Quienes destruyeron deben pagar, quienes saquearon deben indemnizar”.
Macron prometió “total transparencia” sobre el accionar de las fuerzas de seguridad y expresó su apoyo a los comerciantes y artesanos afectados. Para ellos, anticipó “ayudas rápidas” para afrontar las pérdidas provocadas por los ataques.
El mensaje se conoció en medio de cuestionamientos al operativo policial y críticas por la magnitud de los incidentes. El presidente también pidió a los dirigentes políticos que condenaran la violencia sin ambigüedades.
El balance de los enfrentamientos del sábado fue de unos 2.400 detenidos y 1.000 policías y gendarmes heridos. El domingo también hubo choques en ciudades como Limoges y Lyon.
Los chalecos amarillos anunciaron otra movilización
El movimiento de los chalecos amarillos convocó a una nueva protesta para el próximo sábado. Surgió en 2018 con reclamos contra el costo de vida y la injusticia social. El último fin de semana volvió a movilizarse junto con estudiantes, agricultores y sindicatos.
La convocatoria se anunció tras varios días de enfrentamientos, que dejaron cientos de heridos entre las fuerzas de seguridad y miles de detenidos. Comerciantes y autoridades locales evalúan los daños.
El bloqueo del Louvre y la nueva movilización se suman a los reclamos por el costo de vida y a las críticas por la respuesta policial.







