El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro se enfrentaron por primera vez en un debate televisivo, a una semana de la segunda vuelta. El encuentro, emitido por TV Band desde São Paulo, estuvo marcado por insultos y chicanas, mientras las propuestas de gobierno quedaron en un segundo plano.
Las encuestas de Datafolha y Quaest muestran un empate técnico: ambas registran un 51% de intención de voto para el senador y un 49% para el mandatario.
Lula, de 80 años, no había participado de los debates previos a la primera vuelta, en la que Bolsonaro se impuso por 47% a 45%. El intercambio de este domingo comenzó con tensión y escaló rápidamente.
En uno de los cruces, Lula se alejó de su rival y lo llamó “miliciano”, en alusión a sus supuestos vínculos con grupos parapoliciales que controlan barrios populares de Río de Janeiro. Flávio respondió que era mejor mantener distancia para que no le “roben la billetera” y mostró la palma de su mano, donde tenía escrita la palabra “corrupto”.
Los dos candidatos se acusaron de corrupción. Lula le reclamó explicaciones al senador por una investigación que lo involucra; Flávio evitó responder y el presidente lo calificó de “payaso”. El senador, a su vez, mencionó un caso que salpica a un hijo de Lula, conocido como “Lulinha”.
También apareció el nombre de Jair Bolsonaro, preso por el intento de golpe de Estado de 2022. Su hijo le preguntó a Lula por qué tantos detenidos lo habían votado. El presidente contestó: “Quiero que me vote el 100% de los presos, incluso tu papá”.
La motosierra y el gasto público
Al hablar de economía, Flávio cuestionó el costo de vida y la inseguridad, y acusó a Lula de gastar de más para asegurarse la reelección. El presidente sostuvo que su rival planeaba un ajuste y le preguntó si había tomado prestada “la motosierra” de Javier Milei. También señaló a la Argentina como ejemplo de un país con desempleo creciente.
Lula afirmó, además, que la familia Bolsonaro respondía a intereses de Estados Unidos, en referencia a su relación con Donald Trump.
Movilizaciones en las calles
El debate se realizó después de una jornada de movilizaciones. En la avenida Paulista, miles de seguidores del bolsonarismo reclamaron la “vuelta” del expresidente, pese a su condena.
En Copacabana, Río de Janeiro, simpatizantes del oficialismo participaron de un acto por la democracia que contó con el apoyo del músico Caetano Veloso. A una semana de la definición, ambos sectores buscan medir fuerzas en las calles y en las urnas, mientras las encuestas no permiten anticipar un ganador.






