Con el balotaje previsto para el domingo 25, Flávio Bolsonaro (PL) y el presidente y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva (PT), concentrarán sus recorridas en la última semana de campaña. Los actos de cierre se realizarán en San Pablo, Minas Gerais y Río de Janeiro, los tres distritos electorales más grandes de Brasil.
Los candidatos intentarán sumar a los indecisos, atraer a votantes de quienes quedaron fuera de la segunda vuelta y reducir la abstención. En la primera ronda, el ausentismo llegó al 21,08%: no votaron 33,5 millones de personas.
La encuesta más reciente de Nexus para el banco BTG ubica a Bolsonaro con el 50,3% de los votos válidos y a Lula con el 49,7%. La distancia entre ambos bajó de 2,8 puntos en la medición previa a 0,6 puntos. Con un margen de error de dos puntos, el sondeo señala un empate técnico y no establece una ventaja estadísticamente significativa para ninguno.
Bolsonaro iniciará la semana en el norte. Este lunes participará de una concentración de motociclistas en Marabá, Pará, y después irá a Manaos, Amazonas, para un acto. Para el martes prevé una visita a Palmas, Tocantins, aunque la actividad todavía no está confirmada.
El miércoles tiene previstas actividades en Maranhão y Fortaleza, Ceará. Al día siguiente encabezará un acto en Recife, Pernambuco, junto al diputado federal Nikolas Ferreira (PL-MG), uno de sus principales aliados en la movilización de simpatizantes.
A partir del viernes, Bolsonaro enfocará su agenda en el sudeste. Tiene previsto realizar actos en Río de Janeiro, donde también se llevará a cabo el último debate presidencial, que será transmitido por TV Globo. Para el sábado, víspera de la votación, están programadas actividades en Belo Horizonte, capital de Minas Gerais, y en Río.
El domingo llegará al amanecer a Río de Janeiro y votará junto a su esposa, Fernanda. Por la tarde viajará a Brasilia para seguir el recuento, como hizo en la primera vuelta. Parte de su equipo aguardará los resultados en la sede del comité de campaña, en Lago Sul, en la capital federal.
Lula, en tanto, recorrerá el sur, el nordeste y el sudeste. Este lunes estará en Porto Alegre, Rio Grande do Sul. Para el martes tiene en agenda São Luís, Maranhão, y Petrolina, Pernambuco. Su equipo analiza además la posibilidad de que viaje a Belo Horizonte, en un estado considerado estratégico para la elección.
El plan previsto para el sábado incluye una caminata por la mañana en Río de Janeiro y otra por la tarde en San Pablo. Con esas actividades, Lula cerraría la campaña en dos de los distritos electorales más grandes del país.
También se espera que el presidente encabece en Brasilia una ceremonia para presentar una Propuesta de Enmienda a la Constitución (PEC) que contempla el transporte público gratuito durante los fines de semana. La iniciativa había sido anunciada la semana pasada.
La participación de quienes se ausentaron en la primera vuelta es una preocupación para las dos campañas. El equipo de Lula busca, entre otras medidas, incentivar el voto de las personas mayores de 70 años, para quienes sufragar es opcional. La campaña de Bolsonaro apunta a evitar que sus simpatizantes se desmovilicen en estados donde la elección a gobernador quedó resuelta en primera vuelta, como San Pablo y Río de Janeiro.






