Estados Unidos presentó una iniciativa para poner fin al mandato del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, el espacio donde Argentina reclama cada año que el Reino Unido reanude las negociaciones por la soberanía de las Islas Malvinas. La propuesta del gobierno de Donald Trump se conoció en un nuevo período de tensión entre Buenos Aires y Londres.
El planteo figura en una resolución publicada el 15 de octubre. La representante estadounidense cuestionó el funcionamiento del comité y afirmó que “dejó de cumplir su propósito original”. El texto no nombra específicamente a las Malvinas, aunque una eventual disolución afectaría el ámbito en el que el país sostiene su reclamo diplomático.
Los argumentos de Washington
En la resolución GA/SPD/841, la representante pidió terminar el mandato del organismo y objetó actividades que, sostuvo, consumen recursos de Naciones Unidas. Indicó que más de 80 antiguas colonias se incorporaron a la ONU como Estados miembros, pero que la comisión vuelve a examinar los mismos textos cada año. También criticó los viajes anuales al Caribe y al Pacífico Sur por el tiempo y los recursos que requieren.
La representante también aludió a Puerto Rico: recordó que la Asamblea General lo quitó en 1953 de la lista de territorios no autónomos, aunque el comité continúa organizando audiencias anuales sobre ese territorio. “Los habitantes de los territorios restantes merecen algo mejor que ser considerados meros instrumentos” en campañas políticas, sostuvo.
El Comité Especial de Descolonización, conocido como C-24, fue creado en 1961 y depende de la Asamblea General. Su objetivo es impulsar el fin del colonialismo y sus 29 Estados miembros analizan la situación de los territorios que aún constan como no autónomos. El Reino Unido administra 10 de los 17 que integran esa categoría; entre ellos están las Malvinas.
El reclamo argentino y la disputa petrolera
La iniciativa de Washington llega en medio de tensiones entre Argentina y el Reino Unido. El gobierno de Javier Milei intenta frenar la explotación petrolera en las aguas que rodean las islas y presentó un pedido formal ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo, para solicitar medidas frente al avance del proyecto Sea Lion.
Londres manifestó su respaldo a las actividades de las empresas involucradas. La disputa también se trasladó al Congreso argentino, donde el Gobierno promueve una Ley de Soberanía que contempla sanciones para las compañías que brinden servicios relacionados con la explotación petrolera en la zona. Empresas estadounidenses expresaron preocupación por el alcance de la iniciativa y por la redacción de los artículos que fijan las posibles sanciones.
En junio, durante la reunión anual del comité, el canciller Pablo Quirno denunció la “militarización” y la “explotación unilateral de los recursos naturales” por parte del Reino Unido. Además, pidió que se retome el diálogo directo sobre la soberanía.
La relación entre Milei y Trump
La propuesta de Estados Unidos también puso en primer plano el vínculo entre Milei y Trump. En la Asamblea General de la ONU, el presidente argentino respaldó el reclamo y calificó al organismo de “inútil”. También lo acusó de haber decidido “mirar hacia otro lado con la causa” de las islas y volvió a convocar al Reino Unido a negociar una salida pacífica y a discutir la explotación de los recursos naturales.
En los últimos meses, Trump había planteado la posibilidad de revisar la neutralidad histórica de Estados Unidos sobre la soberanía del archipiélago y se había ofrecido como eventual mediador. Sin embargo, desde su encuentro en Nueva York con el primer ministro británico, Andy Burnham, no hubo nuevos pronunciamientos públicos del mandatario estadounidense sobre el tema.
El planteo se enmarca además en la estrategia del gobierno republicano de recortar gastos y personal en Naciones Unidas y promover una reforma profunda de la institución. La Asamblea General deberá decidir sobre el futuro del C-24, por lo que la propuesta estadounidense no supone su disolución inmediata.








