El Banco Central de Paraguay (BCP) intervino este martes a Ueno Bank después de que su índice de solvencia quedara por debajo de la mitad del mínimo exigido por las normas locales.
La decisión generó inquietud por la posibilidad de que otras entidades financieras tengan dificultades similares. En ese contexto, el presidente Santiago Peña pidió la renuncia del titular del BCP, Carlos Carvallo, quien dejó el cargo.
“He pedido la renuncia del titular del BCP, además, acordamos con los titulares de ambas cámaras del Congreso el tratamiento de un proyecto de ley que autorice el uso de Fondos de Garantía para iniciar el pago inmediato a los ahorristas. Insto a los legisladores a aprobarlo con toda celeridad”, escribió Peña en la red social X.
El mandatario agregó que el BCP “debe informar a toda la ciudadanía los plazos y mecanismos de devolución de los fondos garantizados”.
Peña fue accionista de Ueno Holding hasta 2025 y designó a Carvallo al frente del Banco Central. Carvallo también había sido directivo de Ueno. Tras la intervención, representantes de la oposición anunciaron que promoverán un juicio político contra el presidente por presunto “mal desempeño de sus funciones”.
La medida se aplica bajo la Ley N.º 2.334/03, que regula la garantía de depósitos y los procedimientos para resolver la situación de entidades financieras. La Superintendencia de Bancos nombrará interventores para evaluar el estado patrimonial de Ueno Bank y establecer los pasos siguientes.
El Fondo de Garantías de Depósitos cubre hasta 75 salarios mínimos, equivalentes a 228,3 millones de guaraníes —unos 38.300 dólares—. Para los montos que superen ese tope, el BCP afirmó que buscará ofrecer la “mayor protección posible”.
La intervención llegó días después de que el banco anunciara un plan de capitalización de 100 millones de dólares. Hasta septiembre pasado, Ueno Bank registraba depósitos por 2.836 millones de dólares, aunque los fondos de sus clientes habían disminuido en 95 millones.







