Estados Unidos votará este martes 3 de noviembre en las elecciones de medio término, que definirán el equilibrio en el Congreso para los últimos dos años del segundo mandato de Donald Trump.
Los republicanos controlan ambas cámaras, aunque llegan a la elección con una ventaja estrecha en la Cámara de Representantes y deberán defender su mayoría en el Senado.
Desde 1946, el partido del presidente perdió en promedio 26 bancas en la Cámara baja y cuatro en el Senado en las 20 elecciones de medio término celebradas desde entonces, de acuerdo con datos de The American Presidency Project, de la Universidad de California. Trump ya atravesó un escenario similar en 2018, cuando los republicanos perdieron el control de la Cámara de Representantes.
Qué se vota
La elección renovará los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de las 100 bancas del Senado. Hoy, los republicanos tienen 219 representantes y los demócratas, 214. En la Cámara alta, la relación es de 53 a 47 a favor de los republicanos.
Además, habrá comicios para gobernador en 36 estados, incluidos California, Florida, Texas, Nueva York, Georgia, Michigan, Pensilvania y Ohio. También se votarán 145 referendos estatales sobre asuntos que van desde los impuestos hasta los derechos reproductivos.

El Congreso y la agenda de Trump
El resultado marcará el margen de acción de la Casa Blanca para impulsar leyes. Si los demócratas obtienen la mayoría en la Cámara de Representantes, el Gobierno tendrá que negociar con la oposición para aprobar buena parte de sus proyectos. Si además controlan el Senado, podrán impulsar investigaciones y reforzar la supervisión del Ejecutivo.
Ante la posibilidad de enfrentarse a un Congreso adverso, Trump dijo que podría usar con más frecuencia el veto presidencial. “Supongo que me convertiré en el ‘señor Veto’. No sería la primera vez”, afirmó en una entrevista con Fox News.
Entre otras atribuciones, el Senado confirma a jueces federales, integrantes del gabinete y embajadores. Si republicanos y demócratas quedan con 50 bancas cada uno, el vicepresidente J.D. Vance podría desempatar las votaciones.

Economía y conflicto con Irán
La economía aparece entre las principales preocupaciones de los votantes. El conflicto con Irán, que comenzó en febrero, repercutió en los precios de los combustibles y otros sectores de la economía estadounidense.
El galón de nafta alcanzó un promedio de 4,27 dólares, frente a los 2,98 dólares registrados antes del inicio de la guerra. En septiembre, la inflación anual fue de 3,7%. Además, un sondeo reciente de Gallup señaló que seis de cada diez estadounidenses estaban disconformes con Trump.
Las contiendas por el Senado
La atención estará puesta en los llamados “estados púrpura” o estados bisagra, donde republicanos y demócratas suelen competir voto a voto. Entre las disputas más observadas por el Senado están las de Carolina del Norte, Iowa, Maine, Michigan y Ohio.
También habrá seguimiento en estados tradicionalmente republicanos, como Kansas y Texas.
Qué muestran los sondeos
Las encuestas previas favorecen a los demócratas en la competencia nacional por el Congreso, aunque el resultado dependerá de cada distrito y estado. Decision Desk HQ les asigna un 79% de probabilidades de controlar la Cámara de Representantes y un 56% de posibilidades de alcanzar la mayoría en el Senado.
Una recopilación de diez encuestas publicada por The New York Times mostró ventajas demócratas de entre cuatro y doce puntos en la intención de voto nacional. Un sondeo de Ipsos para Reuters registró un 53% de apoyo a los demócratas frente al 44% de los republicanos. En una medición de YouGov para The Economist, los porcentajes fueron 52% y 41%, respectivamente.
La renovación de toda la Cámara de Representantes y de más de un tercio del Senado definirá qué partido tendrá mayor capacidad para impulsar o frenar la agenda de Trump durante los últimos dos años de su segundo mandato.






