Un rastreador de Climate Impact Lab estima que el calor extremo podría provocar 373.000 muertes adicionales en distintas regiones del mundo entre octubre de 2026 y marzo de 2027, durante el fenómeno de El Niño.
El proyecto de investigación, vinculado a la Universidad de Chicago, analiza cómo el cambio climático y las variaciones de temperatura afectan a la población. Su herramienta, denominada El Niño Heat Mortality Tracker, permite consultar proyecciones para países, estados y provincias.
El equipo actualiza las estimaciones cada mes con nuevos datos meteorológicos y las modifica a medida que evoluciona El Niño, caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial. El impacto previsto puede variar de acuerdo con la vulnerabilidad social y la capacidad de adaptación de cada territorio.
Cómo se estiman las muertes
El rastreador cruza datos climáticos, estadísticas de mortalidad y modelos de proyección para estimar cuántas muertes adicionales podrían estar relacionadas con el calor. La Universidad de Chicago indicó que la herramienta publica pronósticos mensuales con hasta seis meses de anticipación y acumula cifras desde el comienzo del episodio, en junio de 2026.
Para calcular el exceso, compara las proyecciones con los promedios históricos de mortalidad. Por lo tanto, las cifras no abarcan todos los fallecimientos del período, sino aquellos que se estiman por encima de lo habitual debido a las temperaturas.
El modelo considera la relación entre las temperaturas diarias y la mortalidad, junto con las condiciones climáticas de cada zona, la vulnerabilidad de sus habitantes y los recursos disponibles para afrontar el calor. También incorpora pronósticos del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF) y analiza 51 simulaciones para evaluar distintos escenarios térmicos.
El mapa ofrece una posible distribución geográfica del impacto. Sus resultados son estimaciones estadísticas y no corresponden a fallecimientos confirmados de manera individual.
Los países con las proyecciones más altas
Las primeras estimaciones del rastreador calcularon 857.400 muertes adicionales por calor entre junio de 2026 y marzo de 2027. De ese total, unas 484.500 corresponderían al período transcurrido desde el inicio del fenómeno y cerca de 373.000 a los seis meses siguientes.
En el acumulado, India aparece entre los países con mayor impacto, con más de 100.000 muertes adicionales atribuidas estadísticamente a las temperaturas extremas. Para el período de octubre a marzo, las proyecciones más elevadas son:
- Nigeria: más de 56.000 muertes.
- India: 55.200.
- Indonesia: 29.300.
- Brasil: 19.500.
- Sudán: 14.700.
Las estimaciones ubican a Nigeria, India y Brasil como responsables de más de un tercio de las muertes adicionales previstas para esos seis meses. El mayor impacto se proyecta en países en desarrollo, donde las condiciones socioeconómicas y las dificultades para acceder a sistemas de refrigeración o infraestructura sanitaria pueden aumentar la exposición al calor.
Brasil, con la mayor proyección de Sudamérica
En América del Sur, Brasil encabeza las estimaciones de muertes adicionales por calor extremo, con unas 19.500 entre octubre de 2026 y marzo de 2027. La cifra lo coloca entre los cinco países con las proyecciones más altas del mundo para ese lapso.
Las proyecciones dependen de factores propios de cada territorio, como las temperaturas habituales, la densidad de población, las condiciones de salud y la capacidad de adaptación. Por eso, el riesgo no sería necesariamente igual en todas las regiones de un mismo país.
Por qué subió la estimación global
La proyección global creció frente a un informe publicado en septiembre, que calculaba unas 451.000 muertes adicionales hasta febrero de 2027. Con la actualización, el total llegó a 857.400, una diferencia superior a 350.000, de acuerdo con el equipo científico.
El aumento se debe principalmente a que se incorporó marzo de 2027 al período analizado y a que las temperaturas observadas en agosto y septiembre de 2026 fueron considerablemente más altas que las previstas al comienzo. Con esos registros, los investigadores reemplazaron parte de las proyecciones anteriores por datos meteorológicos observados.
En la serie histórica utilizada, agosto fue el mes más cálido registrado para ese mes, mientras que septiembre quedó en segundo lugar.
Un pronóstico que puede cambiar
El El Niño Heat Mortality Tracker busca anticipar posibles efectos sanitarios de las temperaturas extremas y aportar información para planificar medidas preventivas. Los datos pueden ayudar a identificar zonas de mayor riesgo y orientar decisiones sobre salud pública, alertas tempranas y protección de poblaciones vulnerables.
Los resultados son escenarios probabilísticos que pueden cambiar según la evolución del fenómeno y las temperaturas que finalmente se registren. El mapa representa una proyección del posible impacto sanitario del Súper Niño, no un recuento definitivo de víctimas.








