La Policía Federal de Brasil investiga cómo Flávio Bolsonaro salió del país pese a una orden del ministro Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF), que le prohibía viajar al exterior y disponía que entregara sus pasaportes personales y diplomáticos.
En un comunicado, la fuerza afirmó que actúa dentro de los límites de la ley y sostuvo que “la existencia de restricciones relacionadas con los documentos de viaje, en sí misma, no caracteriza la condición de fugitivo ni autoriza el arresto, la vigilancia permanente u otras medidas cautelares”.
Según la Policía Federal, el senador cruzó a Argentina el martes 27 y desde allí tomó un avión privado con destino a Estados Unidos, acompañado por su esposa y las dos hijas de la pareja. La fuerza indicó que no halló registros oficiales de que Flávio Bolsonaro hubiera pasado por un puesto de control migratorio brasileño.
La incautación de los pasaportes había sido solicitada por la propia Policía Federal y ordenada por Moraes poco después de que Bolsonaro perdiera la segunda vuelta electoral frente a Luiz Inácio Lula da Silva. La fuerza señaló que el domingo de la votación había pedido al STF medidas cautelares para impedir que el senador saliera del país.
Bolsonaro es investigado en varias causas que tramita el Supremo Tribunal Federal. En una de ellas, se lo acusa junto con el abogado Willer Tomaz de lavar dinero mediante plataformas de apuestas. También se investiga el financiamiento de la película Dark Horse, sobre la vida de su padre. Tanto el senador como el abogado niegan haber cometido delitos.
El caso a cargo de Moraes incluye sospechas de lavado de dinero y evasión fiscal. Tomaz, abogado y empresario, también está bajo investigación y mantiene una relación estrecha con Bolsonaro.
Las medidas solicitadas
En la Petición N° 16877/DF presentada ante el STF, la Policía Federal pidió que se incautaran los pasaportes de Flávio, se le prohibiera salir de Brasil y se restringiera su contacto con otras personas investigadas. Moraes concedió el pedido.
Después de la decisión, fueron cancelados los pasaportes brasileños ordinarios y diplomáticos del senador. También se activó una alerta migratoria en el sistema Sonar, una herramienta de control del paso de personas por los puestos fronterizos.
La resolución se dictó después de que Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio, dijera en una transmisión en redes sociales que su hermano debía dejar Brasil si perdía las elecciones presidenciales para dirigir la oposición desde el exterior.
Eduardo Bolsonaro está en Estados Unidos, pese a tener una orden de arresto pendiente en Brasil. El exdiputado fue condenado a cuatro años de prisión por orquestar sanciones contra autoridades brasileñas y el aumento de los aranceles estadounidenses a las exportaciones de Brasil, con el objetivo de evitar la condena de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, en el juicio por el complot golpista.
