Un avión privado de Baires Fly quedó retenido en el aeropuerto de Puerto Iguazú ante la sospecha de que el senador y excandidato presidencial del Partido Liberal, Flávio Bolsonaro, viajaría desde la Argentina hacia Estados Unidos. El legislador no llegó al país: no cruzó el paso fronterizo de Iguazú ni salió de Brasil.
La aeronave había aterrizado durante la madrugada, procedente de Buenos Aires. En el aeropuerto permaneció la tripulación, compuesta por dos comandantes y una azafata, mientras efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) custodiaban la zona.
En los controles previos a la autorización del vuelo desde Iguazú hacia Estados Unidos habría surgido la posibilidad de que Bolsonaro fuera uno de los cuatro pasajeros previstos. El plan de vuelo se canceló. No se conocen las identidades de esas personas y circulan versiones de que una de ellas sería el hijo del expresidente brasileño.
La información del vuelo está bloqueada en el sitio de seguimiento aéreo “Flight radar”. En tanto, la Policía Federal de Brasil revisa los pasos fronterizos para determinar si el senador salió del país. El coordinador general de su campaña presidencial, el senador Rogério Marinho (PL-RN), lo negó en declaraciones a Metrópoles: “Eso no sucedió”.
La orden judicial sobre su pasaporte
Después del balotaje, Flávio Bolsonaro contó que un juez le ordenó entregar su pasaporte y le prohibió salir de Brasil. Según relató, la Policía Federal le notificó la medida el lunes, cuando salía de la casa de su padre, Jair Bolsonaro, en Brasilia. El expresidente cumple prisión domiciliaria por una condena de 27 años de cárcel por golpe de Estado.
El senador atribuyó la decisión al juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes, quien instruye el juicio contra su padre y está a cargo de dos investigaciones en las que él aparece citado. “Voy a entregar mi pasaporte y a defenderme de esta aberración, que es un claro intento de intimidarme. Pero nadie va a callarme”, dijo.
Flávio sostuvo que el magistrado consideró un comentario de su hermano, Eduardo Bolsonaro, del 23 de octubre, en el que habría sugerido que debía dejar el país si perdía las elecciones. “Yo nunca dije eso. ¿Es motivo para quitarme el pasaporte? ¿Esto es justicia? Además, esa decisión fue tomada el domingo por la noche, justo después del anuncio del resultado de las elecciones”, afirmó.
La medida está relacionada con una investigación por presunto blanqueo de capitales vinculada a Willer Tomaz, abogado y amigo cercano del senador. Además de ordenar la entrega de los pasaportes, el juez le prohibió a Bolsonaro mantener contacto directo o indirecto con el abogado.
La semana pasada, De Moraes dispuso el bloqueo preventivo de 6.000 millones de reales de Tomaz —unos 1.110 millones de dólares o 1.000 millones de euros— y levantó el secreto bancario y fiscal del abogado.
El Tribunal Supremo de Brasil también abrió otra investigación que involucra a Flávio Bolsonaro por la presunta financiación ilegal de “Dark Horse”, una película biográfica sobre su padre.






