La Policía Federal de Brasil intenta determinar si el senador Flávio Bolsonaro, derrotado por Lula da Silva en el balotaje del domingo, cruzó a la Argentina para viajar a Estados Unidos. Hasta el momento, no se confirmó que haya salido de Brasil ni que haya ingresado al país.
La investigación comenzó después de que circulara la versión de que el excandidato presidencial del Partido Liberal había cruzado por tierra para abordar un vuelo privado en Puerto Iguazú, Misiones. La fuerza brasileña verificó que no pasó por controles migratorios oficiales. En tanto, el Ministerio de Seguridad de la Nación indicó que no hay registros de su ingreso a la Argentina.
Uno de los movimientos bajo análisis es el de un avión Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, perteneciente a la empresa Baires Fly. La aeronave aterrizó el lunes a las 23.45 en Puerto Iguazú, procedente del Aeroparque porteño.
El vuelo tenía previsto partir a las 2 del martes con cuatro pasajeros, pero no despegó porque faltaba uno de ellos. El destino no había sido precisado. El avión seguía en el aeropuerto y sus pilotos eran argentinos. No se confirmó que Flávio Bolsonaro estuviera entre los viajeros previstos.
El exdiputado Eduardo Bolsonaro, hermano del senador, y el abogado Fabio Wajngarten, aliado de la familia, negaron la versión. La Policía Federal también revisaba los pasos fronterizos para establecer si Flávio había salido de Brasil.
El lunes, horas después de la derrota electoral, el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes ordenó que el senador no abandone el país y que entregue sus pasaportes en un plazo de 24 horas. La notificación se realizó en Brasilia, cuando Flávio salía de visitar a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria por intento de golpe de Estado.
En un video publicado en sus redes sociales, Flávio negó que tuviera previsto irse: «Nunca pensé en salir del país», afirmó. También sostuvo que entregaría los documentos y que apelaría la medida ante la Justicia, a la que calificó como un intento de intimidación.
El senador vinculó la decisión con declaraciones de Eduardo, radicado en Estados Unidos, quien había planteado que su hermano debía dejar Brasil si perdía las elecciones. Esa fue la explicación que dio Flávio sobre la medida.
La restricción está relacionada, según la investigación que conduce Moraes, con un presunto caso de lavado de dinero y evasión de divisas. El expediente analiza operaciones vinculadas con plataformas de apuestas y pagos relacionadas con el abogado Willer Tomaz.
Flávio también está involucrado en otra causa en el Supremo Tribunal Federal, a cargo del juez André Mendonça, sobre el financiamiento de Dark Horse, una película acerca de la trayectoria política de su padre. En ese expediente, la Policía Federal examina su participación en la obtención de fondos del exbanquero Daniel Vorcaro, antiguo dueño del Banco Master. El senador niega irregularidades.






