El choque entre dos trenes en la provincia de Toledo dejó un saldo provisional de 68 personas fallecidas. Los equipos de emergencia continuaban este jueves con las tareas de rescate y no descartaban encontrar más víctimas entre los vagones dañados.
El operativo se extendió durante toda la noche, con iluminación y grúas de gran tonelaje. Los rescatistas lograron mover un vagón que había caído por un terraplén, pero todavía deben revisar estructuras afectadas y zonas de difícil acceso.
Las fuerzas de seguridad recibieron 64 denuncias de familiares de personas desaparecidas. Mientras avanzan la identificación de los fallecidos y la asistencia a los heridos, muchos de ellos permanecen hospitalizados. El gobierno de Pedro Sánchez dispuso tres días de luto nacional.

Continúa la búsqueda entre los vagones
Los equipos inspeccionan los restos de las formaciones para determinar si hay pasajeros atrapados entre los hierros o en los alrededores de las vías. Las autoridades establecieron un perímetro de dos kilómetros para facilitar el trabajo del personal judicial que participa en la investigación.
Los vagones volcados y las estructuras desplazadas por el impacto complican las tareas. Esther Padilla, portavoz del gobierno regional de Castilla-La Mancha, explicó a TVE: “UME y equipos de salvamento siguen trabajando con mucho cuidado porque todavía no podemos afirmar que no quede ningún fallecido”.
“Ayer entró una unidad canina y hoy volverá a entrar. No podemos dar por finalizado el trabajo”, agregó la funcionaria.
De acuerdo con el Ministerio de Transportes español, un tren de la compañía Iryo, detenido cerca de Urda con 147 pasajeros, fue embestido por detrás por una formación de alta velocidad de Renfe, que transportaba a 378 personas. A raíz del impacto, varios vagones cayeron por la ladera junto a las vías.

Una posible falla de señalización, bajo análisis
El ministro de Transportes, Óscar Puente, señaló que el accidente ocurrió luego de que varios trenes se detuvieran automáticamente por un fallo en las señales ferroviarias. Según su reconstrucción inicial, después alguien autorizó a una formación de Renfe a circular a velocidad normal, aunque había otro tren detenido unos kilómetros más adelante.
La investigación deberá verificar esa hipótesis. El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) pidió esperar a conocer los detalles antes de atribuir responsabilidades: “Queremos guardar prudencia hasta conocer con detalle todo lo realmente sucedido para no entrar en especulaciones”, expresó en un comunicado.

Reuniones y una huelga de maquinistas
Sánchez volvió a Toledo este jueves para participar en una reunión de supervisión y coordinación de la respuesta de emergencia. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, tenía previsto viajar a Urda, localidad próxima al lugar de la colisión.
El accidente coincidió con una huelga de 24 horas de los maquinistas ferroviarios, convocada antes del choque para reclamar mayores inversiones y mejoras estructurales en seguridad. La medida comenzó a la medianoche y se desarrolló en Renfe.
Las autoridades mantienen activo el operativo mientras avanzan las pericias y la retirada de los restos. La investigación busca establecer las circunstancias del accidente y determinar si quedaron personas atrapadas en los vagones.







