Supermercados de Bélgica, Estonia, Luxemburgo y Suecia registraron el lunes problemas en sus sistemas de refrigeración. Las fallas se parecen a las ocurridas en Francia tres semanas antes, cuando se denunció que agentes maliciosos no identificados habían “secuestrado” equipos para descongelar y estropear alimentos frescos y congelados.
En Suecia, las cadenas ICA y Coop informaron que los inconvenientes afectaron a “un número limitado” de locales. Helena Johansson, portavoz de ICA, señaló que la empresa está “investigando lo sucedido y su alcance”.
Por su parte, Carlos Cancino, portavoz de Coop, afirmó: “Los frigoríficos y congeladores han dejado de funcionar por completo o han sufrido daños parciales”. Seis de las aproximadamente 800 tiendas de la cadena en Suecia tuvieron problemas. Cancino añadió: “No he recibido ninguna información que indique que se trate de un ciberataque”.
La cadena neerlandesa Ahold Delhaize comunicó que un “incidente informático” ocurrido durante la noche afectó las heladeras de varios locales en Bélgica y Luxemburgo.
También fueron blanco de ataques Carrefour, Intermarché y Spar. Mich Vergauwen, portavoz de Carrefour en Bélgica, sostuvo: “Se trata de un ciberataque… No hay otra razón”. La fiscalía belga abrió una investigación penal.
Los incidentes llevaron a desechar productos en mal estado y renovaron la preocupación por la seguridad alimentaria. Una sucursal de ICA Kvantum en Sjobo, al sur de Suecia, informó que la temperatura de sus sistemas aumentó de forma remota hasta los 50 grados.
John Billow, director del Centro Nacional de Ciberseguridad de Suecia, dijo el lunes que su departamento investiga el caso. “En las últimas semanas hemos identificado que tenemos bastantes dispositivos de tecnología operativa expuestos en Suecia, y hemos dejado claro que es necesario actualizarlos o emparcharlos”, afirmó.
Equipos conectados
La “tecnología operativa expuesta” incluye refrigeradores, sistemas de calefacción, cámaras de seguridad y redes de alarma, entre otros dispositivos. Muchos equipos que antes eran principalmente mecánicos ahora pueden monitorearse y controlarse de forma remota, lo que abre oportunidades para que ciberdelincuentes aprovechen vulnerabilidades de seguridad.
En Francia, un episodio ocurrido el 12 de octubre también interrumpió los sistemas y obligó a descartar alimentos en mal estado.
