A las 14.30, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, dio por caída la sesión convocada por la oposición. Hubo 121 legisladores presentes, ocho menos que los necesarios para abrir el debate. Entre quienes no asistieron estuvieron los diputados tucumanos de Independencia, alineados con el gobernador Osvaldo Jaldo.
El temario incluía la prórroga de la Emergencia en Discapacidad, proyectos sobre el endeudamiento de las familias y el rechazo del DNU 70/23. Mientras tanto, en las inmediaciones del Congreso se desarrollaba la 5° Marcha Federal Universitaria.
Los impulsores de la convocatoria —legisladores de Unión por la Patria, el FIT, una parte de Provincias Unidas, Encuentro Federal y la Coalición Cívica, además de Marcela Pagano y Natalia de la Sota— anticipaban que podían no alcanzar el número, pero mantuvieron el llamado. Dijeron que buscaban aplicar el principio de “revelación” y dejar en evidencia a quienes no asistieran.
Entre los bloques que no dieron quórum estuvieron el PRO, la UCR que conduce Pamela Verasay, Producción y Trabajo y el MID. También faltaron la radical Karina Banfi, de Adelante Buenos Aires, y la neuquina Karina Maureira, vinculada al gobernador Rolando Figueroa.
En Provincias Unidas estuvieron ausentes Gisela Scaglia y José Núñez, del sector pullarista; Sergio Capozzi, de Río Negro; la exlibertaria Lourdes Arrieta; Alejandra Torres, de Córdoba, y “Loma” Ávila, de Chubut. Tampoco asistieron los radicales jujeños Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán, quien había firmado el pedido de sesión. Un compañero de bloque comentó: “Se ve que París tuvo su encanto”, en alusión al viaje a Argentina Week al que había sido invitado semanas atrás el gobernador jujeño, Carlos Sadir.
En Argentina Federal, bancada encabezada por Oscar Herrera Ahuad e integrada por legisladores vinculados a los gobernadores Gustavo Sáenz, de Salta, y Hugo Passalacqua, de Misiones, la única ausencia comunicada fue la de Yolanda Vega, por motivos de salud. No fueron Claudio Álvarez, de San Luis; Daniel Vancsik, de Misiones, ni Gerardo González, de Formosa. En Unión por la Patria faltaron Agustín Tita, de Tierra del Fuego, y Estela Mary Neder, de Santiago del Estero.
A diferencia de lo que esperaban los convocantes, los tres diputados de Catamarca vinculados al gobernador Raúl Jalil ocuparon sus bancas y respondieron “presente”. Luego de que Menem levantara la sesión, durante el silencio en homenaje a Norberto Di Próspero, secretario general del gremio de los trabajadores del Congreso, ingresaron y se sentaron “Loma” Ávila y el santacruceño José Luis Garrido.
Tras dar por caída la convocatoria, Menem escribió en sus redes: “Una vez más, quisieron ponerle un freno a la Argentina y se quedaron en el intento. El país ya eligió un rumbo y no va a retroceder para satisfacer a los que nos llevaron al fracaso”.
Los discursos de la oposición
Durante las expresiones en minoría, el jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, afirmó: “Las personas con discapacidad hoy necesitaban una respuesta. Lamentablemente, les dieron la espalda”. También sostuvo que habían ido a defender la tierra argentina, en referencia al DNU 70, que derogó la Ley de Tierras sancionada durante el gobierno de Cristina Kirchner.
Martínez agregó que el temario contemplaba una iniciativa dirigida a los cerca de 20 millones de argentinos endeudados. Según planteó, el Ejecutivo les había dado la espalda al considerar que era un “asunto entre privados”. Sobre la marcha universitaria, dijo: “Lo hicimos un día muy especial, hoy una marcha muy importante, la marcha universitaria, que viene pidiendo que se cumpla la ley”. Y concluyó: “Si alguien cree que el pueblo argentino se va a doblegar, no conoce al pueblo argentino”.
El diputado de Provincias Unidas Pablo Juliano cuestionó a los legisladores oficialistas y a sus aliados. “Hoy un montón de argentinos no pudieron quedarse en su casa como los diputados de La Libertad Avanza o los de la costra política que está pegada alrededor (de LLA), la que le hace el laburo sucio y asqueroso de sostener una agenda que no le habla al argentino de a pie”, dijo. También señaló que, cuando los temas políticos no hablan del futuro ni del presente doloroso de los argentinos, “no habla de nada”.
Juliano criticó además la postura sobre la Ley de Tierras y Malvinas: “Pusieron el cartel o el portarretrato de Margaret Thatcher, nos vinieron con el cuento de Malvinas. Quieren vender la tierra y dan marcha para atrás. Son un lavarropa de la política, van y vienen, van y vienen, tomándole el pelo al argentino de a pie”.
El diputado de la Coalición Cívica Maximiliano Ferraro calificó la situación como “un oportunismo obsceno y pornográfico”. Consideró que reunir 121 voluntades de distintos bloques “no es poca cosa”, pese a la indiferencia, el silencio y las especulaciones electorales que mencionó durante su intervención.
Ferraro también cuestionó el decreto: “Estamos acá porque decidieron abrazarse a la inconstitucionalidad y a la inseguridad jurídica del DNU 70”. Luego agregó: “No nos vengan a tirar el fardo a nosotros de la inseguridad jurídica o de la irresponsabilidad”. Sostuvo que se buscaba derogar la ley que regula y protege la tierra como recurso estratégico.
Por su parte, Miguel Ángel Pichetto calificó de “inconstitucional” al DNU 70 y le sugirió a Menem que su contenido se transforme en proyectos de ley para que el Congreso pueda debatirlo. También apuntó contra el ministro Federico Sturzenegger, a quien llamó “un personaje que algún día tendrá que reunir cuentas ante la sociedad argentina”. Añadió: “Él cree que cada cuatro años la Argentina le debe una oportunidad para que él la destruya. Ha participado de todos los gobiernos que han terminado mal”, y afirmó que ya había generado un problema con el tema del practicaje.
El fallo de la Corte precipitó la sesión
La convocatoria se hizo después de un fallo de la Corte Suprema que dejó en pie la derogación de la Ley de Tierras incluida en el DNU 70/23. La decisión activó la eliminación de límites a la venta de terrenos rurales a extranjeros y reavivó los intentos de la oposición, iniciados en 2023, para rechazar el decreto presidencial, que derogó y modificó alrededor de 300 leyes. En el Senado, la oposición había reunido los votos para rechazarlo; en Diputados, en cambio, no había alcanzado ese número.
La sesión había sido convocada por Unión por la Patria, Provincias Unidas, el FIT, la Coalición Cívica y Encuentro Federal. Además del DNU, el temario incluía iniciativas sobre discapacidad y endeudamiento familiar. La decisión de reunir esos asuntos fue cuestionada por un sector opositor, en un contexto en el que algunos gobernadores preferían que el decreto siguiera vigente.






