La Cámara Argentina de Prestadores de la Seguridad Social (CAPRESS), Salud Federal, la Asociación Civil de Actividades Médicas Integradas (ACAMI) y la agrupación Clínicas de la Patagonia suspenderán la atención programada a afiliados de PAMI el miércoles 21 y el jueves 22 de octubre.
Las organizaciones resolvieron la medida tras meses de gestiones sin resultados con las autoridades de la obra social y del Ministerio de Salud. Además, señalaron que no tuvieron respuesta al pedido de audiencia urgente que presentaron el 14 de septiembre al jefe de Gabinete, Diego Santilli. La solicitud fue respaldada por más de 30 asociaciones regionales y provinciales de prestadores.
Las entidades plantean que las condiciones contractuales con PAMI se deterioraron. Entre sus reclamos, enumeran:
- Un atraso en los valores retributivos que, de acuerdo con las cámaras, representa un desfasaje de entre el 100% y el 131% frente a la inflación de los últimos dos años.
- Contratos que, sostienen, restringen la atención y generan dificultades operativas para los afiliados.
- La derivación de pacientes a hospitales públicos, que describen como ya colapsados, y la pérdida de pacientes asignados a las clínicas.
- Problemas económicos y financieros que, advierten, ponen en riesgo la continuidad de los prestadores.
También piden una reforma tributaria para los prestadores privados de salud. Vinculan el reclamo con iniciativas parlamentarias de la bancada oficialista que, según las entidades, tendrían acompañamiento de la oposición.
Antecedentes en distintas provincias
A fines de agosto, clínicas y sanatorios privados de Neuquén, Río Negro, Chubut y La Pampa habían suspendido la atención programada de PAMI. La medida alcanzó a casi 300.000 jubilados y pensionados e incluyó consultas, prácticas ambulatorias y cirugías programadas. En aquella ocasión, las guardias y las emergencias siguieron funcionando.
En la misma semana, más de un centenar de clínicas y sanatorios del conurbano bonaerense, Córdoba, San Juan y Mendoza interrumpieron la atención durante 48 horas. Otros prestadores, entre ellos oftalmólogos, médicos de cabecera y odontólogos, mantienen restricciones similares desde entonces.
El peso de los prestadores privados
Las entidades estiman que los prestadores privados concentran cerca del 51% de los establecimientos de salud con internación del país —más de 1.600 instituciones— y el 56% de las camas disponibles —más de 120.000—. En la Patagonia, agregan, su participación es especialmente importante por la dispersión de la población y las distancias hasta los grandes centros urbanos.
Las organizaciones afirman que la medida apunta a obtener una respuesta urgente para sostener las prestaciones y evitar un mayor impacto en la atención de los afiliados. “Resolver la situación con PAMI resulta urgente y necesario para preservar la continuidad y la calidad de la atención, tanto de sus afiliados como de la población en general en todo el país”, señalaron.
También alertan que el escenario podría afectar la atención de los casi seis millones de afiliados a PAMI, la economía de los prestadores y sus trabajadores, y la sustentabilidad del sistema sanitario.
