Estudiantes, docentes, trabajadores no docentes y representantes gremiales se movilizaron este jueves en San Miguel de Tucumán para pedir que el Gobierno de Javier Milei cumpla la Ley de Financiamiento Universitario y atienda la situación presupuestaria de las universidades públicas.
La concentración tuvo lugar frente al Rectorado de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), en Ayacucho 491. Con carteles y banderas, los manifestantes expresaron su defensa de la educación pública.
La protesta se enmarcó en la quinta Marcha Federal Universitaria y puso el foco en los fondos para las casas de estudio, la pérdida de poder adquisitivo de los salarios y las dificultades que atraviesan estudiantes para continuar sus carreras.
El reclamo por la ley y el presupuesto
Uno de los pedidos centrales fue la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, ratificada por el Congreso después del veto presidencial.
La discusión también llegó a la Justicia federal: se ordenó cumplir la norma y se fijó una multa diaria de $100.000 para el jefe de Gabinete, Diego Santilli, por incumplir una medida cautelar.
La planificación de los recursos para 2027 también está en debate. El Gobierno nacional prevé alrededor de $7,3 billones para las universidades, mientras que el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) estima que se necesitan aproximadamente $11 billones.
En Tucumán, la Asociación de Docentes e Investigadores de la UNT (ADIUNT) se sumó a la jornada con un paro. Durante la movilización se informó que el sector acumulaba 45 días de huelga en lo que va del año.

Salarios y continuidad de las cursadas
Los testimonios recogidos durante la protesta reflejaron el impacto de la situación en la vida cotidiana de quienes trabajan y estudian en la universidad. Silvia Martínez, trabajadora no docente del colegio Gymnasium, describió las dificultades económicas que afronta su familia por los salarios.
“Nosotros estamos en una situación más complicada porque no se nos aumenta el sueldo”, explicó. Y agregó: “Casi se nos hace difícil llegar hasta el día 10 de cada mes”.
Mateo Moreno, estudiante de Historia en la Facultad de Filosofía y Letras, sostuvo que las medidas de fuerza repercuten en el cursado. “Es un presente duro, tenemos muy pocas clases por las medidas que se toman”, sostuvo.
Además, pidió medidas más contundentes por parte de los dirigentes y reclamó una posición más firme del gobernador Osvaldo Jaldo frente al Gobierno nacional.
Una concentración frente al Rectorado
De la movilización participaron integrantes de distintas facultades, agrupaciones estudiantiles, sindicatos y autoridades universitarias. Durante la concentración, un grupo de estudiantes leyó un documento con los principales reclamos del sector.
Agustina Vilte, estudiante de Arqueología de la Facultad de Ciencias Naturales, calculó que la marcha se extendió por cuatro cuadras. “La universidad forma profesionales y tiene que ver con el ascenso social, con poder acceder a mejores trabajos, a mejores oportunidades y a poder cumplir sueños”, expresó.

Fernanda Coronel, docente de la Escuela de Bellas Artes, consideró que la convocatoria debía ser más amplia: “Yo creo que tendría que estar todo Tucumán en la calle”. También señaló que las dificultades económicas afectan la vida diaria de los estudiantes, muchos de los cuales buscan maneras de generar ingresos mientras siguen formándose.
La preocupación por sostener las carreras
Sofía Iglesias, estudiante de Medicina, dijo que las medidas de fuerza no tienen el mismo impacto en todas las carreras. “Si tuviera mi burbuja, diría que no me afecta en absolutamente nada. Pero justamente eso, mi burbuja no es la realidad”, reflexionó.
Pablo Moliterno Abi Cheble, egresado de Derecho y estudiante avanzado de Trabajo Social, afirmó que la defensa de la universidad pública no requiere haber atravesado un problema personal. “No hace falta que sea una afectación personal para que uno pueda solidarizarse con la causa”, expresó.
La jornada reunió reclamos por el funcionamiento de las universidades públicas, los salarios y las interrupciones en el dictado de clases. Al cierre, los manifestantes reclamaron al Gobierno nacional los recursos necesarios para sostener la educación superior pública y las oportunidades de acceso para las próximas generaciones.






