Las provincias registraron en el primer semestre de 2026 un superávit primario equivalente al 0,1% del PBI y equilibrio financiero. En el mismo período de 2025, el superávit primario había sido del 0,2% y el resultado financiero positivo, del 0,1%, según un informe de Empiria Consultores.
El estudio, elaborado por los economistas Lucas Tettamanti y Bautista Santamarina, señala que entre julio de 2025 y junio de 2026 las provincias acumularon un déficit primario cercano al 0,1% del PBI. En esos 12 meses, la Nación obtuvo un superávit del 1%.
El reporte considera que el primer semestre de 2026 fue el peor para las cuentas fiscales provinciales desde 2017. De las 24 provincias, 17 tuvieron superávit primario y 6 registraron déficit.
El retroceso respecto de 2025 se vinculó con una caída real del 1% en los ingresos, mientras que el gasto total no tuvo variaciones. El gasto en personal y en jubilaciones creció un 1% real en cada rubro, y el destinado a obra disminuyó un 4%.
Los recursos de origen nacional bajaron un 3% real, en un semestre en el que la recaudación cayó un 5%. Entre los impuestos coparticipables, el IVA registró una disminución del 8%.
Los ingresos de origen provincial también retrocedieron en conjunto: cayeron un 2% real. Solo siete distritos aumentaron sus recursos propios. Entre ellos, Neuquén tuvo una suba del 8%; Río Negro, del 5%; Chubut, del 2%; y San Juan y Mendoza, del 1% cada una.
En el otro extremo, Misiones y La Rioja registraron las mayores caídas de ingresos propios, del 21% y el 13%, respectivamente.
Para evaluar las cuentas provinciales, el informe considera cuatro indicadores: autonomía, medida como la proporción de ingresos provinciales y regalías sobre el total; resultado primario como porcentaje del PBG; exposición financiera, calculada a partir del stock de deuda sobre los ingresos totales; y calidad del gasto, según la relación entre gasto en capital y gasto en personal.
