La propuesta del ministro de Economía, Luis Caputo, de eliminar el Impuesto a los Sellos generó planteos de varios gobernadores, que pidieron debatir también la distribución de recursos y la coparticipación. Los mandatarios señalaron que no habían sido informados antes del anuncio.
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, cuestionó la iniciativa durante la 32ª Conferencia Industrial Argentina, realizada en el Golden Center de Parque Norte ante más de mil empresarios. “No es inteligente encender un motor y apagar otro”, afirmó, entre aplausos. A su lado estaba el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro.
Llaryora reclamó una estrategia nacional de desarrollo industrial y advirtió: “El Gobierno nacional no puede mirar para otro lado con el cierre de 33.000 pymes y 300.000 puestos de trabajo que se han caído”. También defendió la necesidad de preservar el desarrollo alcanzado por el sector: “tenés que tener una estrategia para conservar”, dijo, y agregó que “así lo hacen todos los países del mundo”. Sus declaraciones aludieron al esquema cambiario, que favorece a sectores exportadores como la minería y el agro y perjudica a industrias orientadas al mercado interno.
Sobre la eliminación del tributo, pidió discutir un acuerdo fiscal de manera amplia. “Con respecto a un acuerdo fiscal hay que sentarse seriamente. No hay que tirar una consigna y después venir a preguntarnos a nosotros sobre qué opinamos sobre la consigna que le tiraste a la prensa”. Luego planteó: “Si me tirás la baja del Impuesto de Sellos, entonces tirá también la baja del Impuesto a los Débitos Bancarios y todo lo que no coparticipás” y propuso “de paso hagamos una reforma en serio”. También afirmó que “de las retenciones que aporta nuestra provincia no vuelve ni un centavo” y se refirió al Impuesto a los Combustibles: “vean el estado de las rutas argentinas y miremos dónde va”.
En el encuentro también participaron Rolando Figueroa, de Neuquén; Raúl Jalil, de Catamarca; y Marcelo Orrego, de San Juan. Pullaro dijo que está dispuesto a debatir una reducción impositiva, aunque recordó que Santa Fe ya bajó tributos por un equivalente a $80.000 millones anuales. “Lo hicimos convencidos de que hay que aplicar políticas contracíclicas”, sostuvo.
Figueroa consideró que una reforma tributaria acompañada por un pacto fiscal debería incluir tanto la distribución primaria de la coparticipación como el reparto de fondos entre provincias. Sobre la primera cuestión, señaló: “Cuando vino la democracia, las provincias recibían más del 54% de la torta de los recursos del Estado. Hoy recibimos menos del 30%, teniendo muchas más obligaciones. Es un tema a hablar, a dialogar”.
El gobernador neuquino también planteó diferencias en el reparto de recursos: “de cada 100 pesos que paga un neuquino de impuestos nacionales, $50 le vuelven a la provincia, y de cada 100 pesos que pagan en Formosa, por ejemplo, le vuelven $700”.
Jalil recordó que Catamarca “ya eliminó el Impuesto a los Sellos”, pero anticipó que la provincia participará del diálogo propuesto por Caputo. Orrego, por su parte, se mostró dispuesto a analizar cambios impositivos y afirmó que en San Juan ya redujeron o eliminaron algunos de los tributos mencionados por el ministro.







