Estudiantes de distintas facultades de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) realizan asambleas y evalúan medidas de protesta, entre ellas la toma de unidades académicas. El debate se da en medio del reclamo por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y ante la falta de respuestas del Gobierno nacional.
Este jueves concluye el paro de siete días convocado por la Conadu Histórica, al que se sumó la Asociación de Docentes e Investigadores de la UNT (Adiunt). Con esta medida, la universidad acumula 53 jornadas sin actividad académica normal en sus facultades y escuelas.
El conflicto se profundizó durante 2024 y continuó este año. Los reclamos incluyen recomposición salarial, actualización de becas y más recursos para el funcionamiento de las casas de estudio.
Salarios y becas, entre los reclamos
La recomposición salarial es uno de los principales puntos de desacuerdo. En junio, el Gobierno nacional y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) avanzaron en un acuerdo que contempló un aumento acumulado del 24,33%. La Conadu Histórica lo rechazó y ratificó las medidas de fuerza.
El gremio sostiene que la Ley de Financiamiento Universitario contemplaba una recomposición salarial cercana al 55% entre diciembre de 2023 y octubre de 2025, además de paritarias trimestrales para actualizar los haberes.
En materia de becas, el acuerdo incluyó un aumento del 50% para el programa Manuel Belgrano. La Conadu Histórica señaló que el beneficio alcanza solo a estudiantes de determinadas carreras estratégicas y que las becas Progresar permanecían congeladas en $35.000.
Adiunt también pide reabrir la paritaria local, suspendida desde marzo. Los docentes esperan que el Rectorado de la UNT, a cargo de Sergio Mohamed, convoque a una nueva reunión y designe representantes para retomar las negociaciones. La secretaria general del gremio, Anahí Rodríguez, advirtió que hay problemas que exceden la discusión salarial nacional, entre ellos deudas con docentes, demoras administrativas y dificultades para cumplir el convenio colectivo de trabajo.
La continuidad de las protestas se definirá esta semana, en una asamblea docente y en el próximo congreso de la Conadu Histórica, previsto para el viernes. Rodríguez plantea avanzar hacia un paro por tiempo indeterminado si no hay respuestas concretas. La modalidad de las próximas medidas deberá resolverse en esos ámbitos.
Asambleas en las facultades
Las asambleas se desarrollan en distintas unidades académicas. En sectores de las facultades de Artes y de Filosofía y Letras se analiza tomar las facultades. Los estudiantes sostienen que el desfinanciamiento también afecta las condiciones de cursado, las becas y las posibilidades de completar las carreras.
Franco Chaín, estudiante y consejero superior por la Facultad de Bioquímica, Química y Farmacia, describió el impacto del conflicto en la actividad académica de esa unidad. “El desfinanciamiento nos pega por todos lados. Los días de paro se suspenden clases, trabajos prácticos, trámites y mesas de examen. Muchos docentes renuncian y sus cargos quedan sin cubrir porque los sueldos no alcanzan”, explicó. También advirtió sobre la falta de insumos en los laboratorios y el cierre de proyectos de investigación.
La UNT prevé terminar el cursado a mediados de noviembre y comenzar luego el período de exámenes. Si se profundizan las medidas de fuerza, podrían afectarse las mesas de parciales y finales del segundo cuatrimestre. También podría demorarse el egreso de quienes están próximos a recibirse: la suspensión de una mesa puede impedir rendir materias correlativas y extender los tiempos de la carrera.






