El dólar mayorista cerró el martes en $1.551, un nuevo máximo nominal. En paralelo, los bonos de la deuda pública bajaron y el riesgo país trepó a 831 puntos básicos. El Banco Central no compró divisas y las reservas internacionales disminuyeron US$148 millones.
La cotización mayorista avanzó 0,36% y acumuló una suba de $17 en las dos primeras ruedas de noviembre. El dólar minorista terminó en $1.570 en el Banco Nación y en $1.572,65 en el promedio de las entidades financieras.
Entre las cotizaciones financieras, el contado con liquidación cerró en $1.665,45 y el MEP, en $1.571,91. El dólar blue se mantuvo en $1.565. La brecha entre el mayorista y el contado con liquidación rondó el 7,4%.
La suba volvió a poner en primer plano la capacidad del Gobierno para sostener la estabilidad cambiaria y acumular reservas. El dólar continúa por debajo del techo de la banda cambiaria, aunque la demanda de divisas se intensificó durante las últimas jornadas.
El Banco Central no compró divisas
La autoridad monetaria acumuló cinco ruedas sin compras en las últimas siete jornadas. En octubre, en cambio, había sumado US$1.395 millones. La falta de adquisiciones al inicio de noviembre refleja las dificultades para generar un excedente de divisas en el mercado oficial.
Las reservas internacionales brutas cerraron en US$50.293 millones, luego de bajar US$148 millones. La caída de la cotización internacional del oro tuvo un impacto negativo estimado en US$75 millones. Sin compras de divisas, la menor valuación de activos contribuyó al descenso de las reservas.
En el mercado oficial se operaron US$472,3 millones, frente a los US$381,3 millones de la jornada anterior. El mayor volumen no se tradujo en compras del Banco Central y la demanda privada absorbió la oferta disponible.
Retrocedieron los bonos
Los bonos soberanos argentinos volvieron a caer, con bajas más pronunciadas en los títulos de mayor plazo. El Global 2029 llegó a perder 1,2%, mientras que el Global 2035 retrocedió alrededor de 1%.
El riesgo país elaborado por JP Morgan había cerrado el lunes en 805 puntos básicos y llegó a 831 este martes. Así, volvió a niveles que no se registraban desde octubre de 2025.
La caída de los títulos se suma a las dificultades de Argentina para recuperar el acceso al financiamiento internacional. Un mayor riesgo país también encarece una eventual vuelta a los mercados voluntarios de crédito: los inversores exigen rendimientos elevados para mantener deuda argentina, mientras el Gobierno destaca el equilibrio fiscal entre los principales resultados de su programa.
En la Bolsa porteña, las acciones tuvieron resultados dispares luego de las fuertes bajas del comienzo de la semana. Transener y Sociedad Comercial del Plata cayeron, mientras que BYMA y Transportadora de Gas del Sur avanzaron. En Wall Street, los papeles argentinos también mostraron movimientos mixtos, con bajas de Loma Negra, Supervielle y Cresud.
En el plano internacional, la atención de los mercados estuvo centrada en las elecciones legislativas de Estados Unidos y las acciones tecnológicas enfrentaron nuevas presiones. La incertidumbre sobre la política económica estadounidense y la evolución de las tasas internacionales sumaron volatilidad a los activos de países emergentes.







