Pasar siete noches en Río de Janeiro puede costar entre $1,35 millones y $1,56 millones por persona, con pasajes, hotel, asistencia al viajero y gastos diarios incluidos. La cotización del real bajó 7,3% en los últimos días y redujo el costo en pesos de los consumos durante la estadía.
Después de la victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva, el real se depreció frente al dólar. De acuerdo con las cotizaciones vendedoras del Banco Nación, pasó de $317 el viernes 23 de octubre a $294 el lunes 26. La diferencia favorece en particular a quienes todavía no compraron reales y deberán pagar comidas, transporte, compras y servicios turísticos en Brasil.
Entre enero y agosto, 2.244.297 argentinos viajaron al país vecino, según datos del Ministerio de Turismo de Brasil. Ese grupo representó cerca del 49% de los turistas internacionales recibidos en el período; el 53% ingresó por vía aérea.
El interés también se extendió a destinos que históricamente recibían menos visitantes argentinos. Las visitas al Nordeste brasileño crecieron un 69% y la oferta de vuelos a esa región aumentó un 9,5%. Además, continuó en expansión el número total de conexiones aéreas entre ambos países.
Entre los estados más elegidos por los argentinos están Río de Janeiro, Santa Catarina, San Pablo, Bahía y Pernambuco. Río reúne playas como Copacabana e Ipanema y destinos como Búzios. Santa Catarina incluye localidades como Florianópolis, Bombinhas y Balneário Camboriú, frecuentadas especialmente por quienes viajan en auto.
Los relevamientos de Turismocity y Despegar ofrecen como referencia paquetes desde Buenos Aires a Río de Janeiro de entre u$s454 y u$s594 por persona. Para Florianópolis, los valores relevados van de u$s496 a u$s528. Las propuestas pueden diferir en fechas, noches y servicios incluidos, por lo que no son necesariamente comparables entre sí.
San Pablo se mantiene como punto de conexión aérea y destino urbano y de negocios. Los paquetes hacia esa ciudad parten de unos u$s490. Más al norte, Bahía y Pernambuco suman participación entre los viajeros argentinos.
Entre enero y julio de 2026, las llegadas aéreas de argentinos al Nordeste crecieron un 69,64% interanual y alcanzaron los 158.621 visitantes, según datos de Embratur, el Ministerio de Turismo de Brasil y la Policía Federal. Para el conjunto de 2026, la agencia brasileña proyecta que los vuelos a esa región aumentarán un 9,52% respecto del año anterior.
En Pernambuco, durante enero llegaron 8.915 argentinos, más de la mitad de los turistas extranjeros registrados en el estado y cuatro veces la cifra del mismo mes del año anterior. Recife y Porto de Galinhas figuran entre sus principales destinos; en Bahía, parte del flujo se concentra en Salvador y Porto Seguro. Los paquetes relevados parten de unos u$s508 para Recife y de u$s564 para Salvador, con variaciones según la fecha.
Cuánto cuestan los gastos diarios
El pasaje y el alojamiento representan una parte importante del presupuesto, pero la cotización también modifica cuánto dinero hace falta para los consumos en destino. Como referencia, el sitio argentino Brasil Turisimo estima en 45 reales ($13.230) un almuerzo en un restaurante económico. Una comida por kilo puede costar desde 25 reales ($7.350), mientras que una cerveza en un bar ronda los 15 reales ($4.410).
En las playas de Río, el alquiler de una silla y una sombrilla cuesta entre 20 y 40 reales, equivalentes a $5.880 y $11.760 con la cotización actual. Al tipo de cambio vendedor del Banco Nación del lunes, 100 reales equivalen a $29.400; antes del balotaje, hacían falta $31.700.
Así, destinar 2.000 reales a comidas, traslados, excursiones y otros gastos requiere ahora unos $588.000, frente a los $634.000 del viernes. La diferencia por el movimiento cambiario es de $46.000.
Para diciembre, uno de los valores relevados para un paquete a Río de Janeiro de siete noches, con vuelo, hotel y asistencia al viajero, es de unos $942.146 por persona. A ese monto se suman los gastos diarios: con un presupuesto moderado de entre 200 y 300 reales por día, una semana demanda entre 1.400 y 2.100 reales, es decir, entre $411.600 y $617.400 al cambio vendedor del Banco Nación.
La suma da un costo estimado de entre $1,35 millones y $1,56 millones por persona. El cálculo no incluye compras importantes, excursiones ni gastos extraordinarios, y puede variar por la temporada, la categoría del hotel y las condiciones de contratación.
Con el real a $317, esos mismos gastos diarios para una semana representaban entre $443.800 y $665.700. Al valor actual, el ahorro posible va de $32.200 a $48.300 por persona, sin cambios en el presupuesto previsto en moneda brasileña.
De cara al verano, todavía no está definido cuánto tiempo se mantendrá la diferencia cambiaria ni si los precios locales acompañarán la variación del real. Por el momento, el alivio para los argentinos se refleja sobre todo en los gastos durante la estadía y no necesariamente en el costo de llegar a Brasil.






