Petróleo de Tucumán inició un proyecto para analizar si existen reservas de petróleo o gas en la provincia. La empresa, encabezada por Jorge Rocchia Ferro, convocó al geólogo Ricardo José Gómez Omil para coordinar el trabajo técnico.
En esta primera instancia se recopilarán y revisarán antecedentes sobre el subsuelo tucumano, entre ellos estudios históricos de YPF, investigaciones académicas y registros de exploración en el noroeste argentino. El objetivo es reconocer posibles áreas de interés y establecer si hay fundamentos para avanzar con nuevos estudios.
Los primeros análisis geoquímicos y trabajos de campo podrían comenzar en 2027, siempre que el Gobierno provincial otorgue las áreas y los permisos necesarios. Hasta el momento no se confirmó ningún hallazgo de petróleo o gas. Además, determinar si hubiera recursos con posibilidad de explotación comercial llevaría varios años.
Antecedentes geológicos
Gómez Omil se graduó en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y cuenta con experiencia en exploración hidrocarburífera en Argentina y otros países de América Latina. A su criterio, existen antecedentes que justifican nuevas investigaciones, aunque por ahora no es posible establecer qué recursos podría haber ni cuál sería su magnitud.
“Tucumán tiene un potencial desconocido. En parte puede ser para petróleo y en parte para gas, pero estamos en los inicios”, sostuvo.
Entre la documentación disponible hay estudios de YPF y un trabajo realizado en 2018 por profesionales vinculados con la petrolera y el ámbito universitario, cuyos resultados fueron presentados a las autoridades provinciales. También existen registros de exploraciones en zonas de Salta cercanas al límite con Tucumán, donde algunas perforaciones detectaron manifestaciones de hidrocarburos.
Esos indicios no prueban que haya acumulaciones explotables en territorio tucumano. Para determinarlo, explicó el geólogo, habrá que comprobar si las condiciones observadas en otros sectores de la Cuenca del Noroeste también se encuentran en la provincia.
“No es descabellado pensar que pueda haber petróleo o gas en la provincia”, afirmó. También remarcó que cualquier conclusión dependerá de nuevos estudios.
Estudios y permisos
El equipo empezará por reunir información técnica, como informes de exploración minera, trabajos científicos de universidades y estudios históricos de YPF. Esa revisión podría extenderse durante algunos meses y permitirá definir qué investigaciones se necesitan.
Después se analizará la posibilidad de hacer estudios geoquímicos y tareas de campo para identificar las zonas con mejores perspectivas. Gómez Omil señaló que podrían iniciarse en 2027, una vez completados los trámites administrativos.
“Primero hay que otorgar las áreas y las licencias de exploración, que implican compromisos de trabajo y de inversión. A partir de ahí se va a poder trabajar en el campo”, explicó.
Los permisos son un requisito para pasar de la revisión de antecedentes a los trabajos en el territorio. Según el especialista, estas primeras etapas demandan una inversión considerablemente menor que la perforación de pozos exploratorios. Por eso, propuso avanzar de manera gradual y definir nuevos desembolsos según los resultados.
Un equipo técnico en formación
Rocchia Ferro y Gómez Omil se reunieron para organizar el proyecto. El geólogo también comenzó a contactar a otros profesionales que podrían participar. La propuesta contempla convocar a especialistas en exploración de hidrocarburos y a jóvenes interesados en sumarse.
Uno de los objetivos es integrar los conocimientos de la Universidad Nacional de Tucumán y vincular a los equipos técnicos con el ámbito académico. Gómez Omil mencionó el interés del Gobierno provincial en acompañar la iniciativa y la predisposición del gobernador Osvaldo Jaldo.
Aún deben definirse las áreas de exploración y las condiciones administrativas para comenzar. Hasta ahora no se informó un monto de inversión comprometido ni un cronograma definitivo para eventuales perforaciones.
La exploración en el norte
La iniciativa se plantea en un contexto de menor actividad exploratoria en el noroeste argentino. Mientras los desarrollos no convencionales de Vaca Muerta impulsan récords de producción, las cuencas maduras del norte atraviesan una declinación de sus yacimientos tradicionales.
Gómez Omil indicó que la exploración en la región está prácticamente paralizada desde hace varios años. También advirtió que la baja de la producción de petróleo y gas repercute en las regalías hidrocarburíferas que reciben provincias como Salta, Jujuy y Formosa.
La reducción de la actividad plantea un desafío para el sector energético regional y expone la falta de información geológica en algunas zonas. Los estudios en Tucumán podrían ampliar el conocimiento sobre los recursos del noroeste, pero la posibilidad de que la provincia se incorpore al mapa productor dependerá de confirmar la existencia de hidrocarburos y de que su explotación sea técnica y económicamente viable.
Sin fecha para perforar
Por ahora no hay una fecha prevista para perforar un pozo exploratorio. Antes será necesario revisar antecedentes, hacer estudios geológicos y geoquímicos, completar trabajos de campo, identificar áreas y evaluar los riesgos. Solo si los resultados justifican una inversión mayor podrá considerarse una campaña de perforación.
“De aquí al momento en que se decida perforar y, con suerte, encontrar hidrocarburos, van a pasar varios años”, advirtió Gómez Omil.
El geólogo sostuvo que las provincias deben participar en la generación de información sobre su geología y que contar con estudios técnicos puede mejorar las posibilidades de atraer capital privado. Para Tucumán, el primer paso será establecer si el subsuelo presenta condiciones comparables con las de otras zonas petroleras del norte. Los estudios que podrían comenzar en 2027 permitirán evaluar si existen fundamentos para avanzar hacia una exploración más profunda.






