La Auditoría General de la Nación (AGN) identificó un resultado negativo de 1,5 billones de pesos, equivalentes a USD 1.023 millones, por operaciones financieras vinculadas al oro de las reservas del Banco Central. El monto corresponde a 2025 y surge de la revisión de los estados contables de ese año.
El presidente de la AGN, Juan Manuel Olmos, explicó que el organismo emitió una opinión favorable sobre el procedimiento aplicado para realizar las operaciones, pero no sobre su resultado. «Desde que la Auditoría audita los estados contables del Banco Central nunca se registró una pérdida de esta magnitud», señaló.
El oro fue utilizado como respaldo de operaciones con derivados liquidables en dólares y con fines de cobertura. Olmos indicó que los lingotes se compraron durante las gestiones de Alfonso Prat Gay y Mercedes Marcó del Pont al frente del Banco Central. La suba de la cotización del metal produjo una ganancia patrimonial superior a los 8 billones de pesos, mientras que las operaciones financieras dejaron el resultado negativo auditado.
El asunto ya había generado un cruce entre el titular del Banco Central, Santiago Bausili, y la oposición peronista. Desde ese espacio lo acusaron de «mentirle a los senadores» durante su última exposición en la Cámara alta.
La auditoría contable no estableció qué pasó con los lingotes físicos que el Gobierno trasladó al exterior. Olmos informó que la AGN realiza un examen específico sobre la gestión de esas reservas para determinar por qué se resolvió moverlas, adónde fueron enviadas, qué beneficio obtuvo el país y quiénes pudieron resultar favorecidos.
El informe fue enviado al Banco Central para que presente su descargo. La entidad demoró la entrega de información y cuestionó el pedido al invocar supuestas cláusulas secretas. La AGN aún no se pronunció sobre el destino actual de los lingotes.
Entre los puntos que se busca analizar está el costo de oportunidad del traslado, en un período en el que numerosos bancos centrales reforzaban sus reservas de oro y algunos avanzaban con procesos de repatriación. También se planteó revisar los resultados de operaciones de 2024 y de parte de 2026, aunque la auditoría difundida ahora cuantificó específicamente el quebranto de 2025.

El uso del oro como garantía también abre interrogantes sobre los riesgos de contraparte y las condiciones para disponer de los lingotes. Para evaluar esos aspectos, se considera necesario conocer los contratos firmados y las condiciones de las garantías.
Una fuente al tanto de las discusiones indicó que los fondos que litigan contra la Argentina en Londres por los cupones vinculados al PBI siguen el tema de cerca. «Ahora están muy atentos los fondos que litigan en la Corte de Londres por los cupones PBI. Todos ellos patrocinados bajo un mismo bufete», afirmó.
De acuerdo con lo trascendido, el oro fue enviado inicialmente al Banco de Inglaterra, aunque no está claro si continúa allí.
La revisión también puso bajo análisis a las firmas externas que certificaron los estados contables del Banco Central. Entre otros puntos, se busca establecer si sus dictámenes reflejaron los riesgos y resultados de las operaciones con derivados y si correspondía incluir alguna salvedad.
El artículo 300, inciso 2, del Código Penal prevé penas de seis meses a dos años de prisión para quienes, a sabiendas, publiquen, certifiquen o autoricen balances falsos o incompletos. La existencia de eventuales responsabilidades dependería de que esas conductas fueran acreditadas.
Un legislador de la oposición que sigue el caso sostuvo que la investigación no debería limitarse a Bausili. «Les cabe responsabilidad penal no solo a Bausili, también a los miembros del Directorio», afirmó. También planteó que se reconstruya quiénes aprobaron las operaciones y qué advertencias hicieron las áreas técnicas.
«Ahora empieza la arqueología contable», resumió un técnico de la AGN. Hasta el momento, la auditoría cuantificó las pérdidas asociadas a las operaciones con oro durante 2025, mientras que el destino y las condiciones de custodia de los lingotes trasladados al exterior siguen pendientes de una respuesta oficial.
