El Presupuesto nacional 2027 contempla obras de saneamiento para la cuenca Salí-Dulce, entre ellas plantas depuradoras y sistemas de recolección. El secretario de Producción de Tucumán, Eduardo Castro, también detalló los controles ambientales que se realizan a industrias.
El funcionario indicó que la contaminación del río está relacionada tanto con los efluentes industriales como con los líquidos cloacales y que es un problema de larga data. “La provincia no es ajena a la situación del río Salí. Esto es un tema de larga data, que ya viene aproximadamente de 40 a 50 años”, sostuvo.
Castro explicó que, desde el inicio de la gestión del gobernador Osvaldo Jaldo en 2023, la Provincia definió un programa de obras. “En esta gestión, a partir del año 2023, cuando ingresó el contador Osvaldo Jaldo, la Provincia trazó un plan de obras vinculadas al saneamiento”, señaló.
En junio de 2024, Tucumán suscribió un convenio con la Secretaría de Obras Públicas de la Nación, dependiente del Ministerio de Economía. El acuerdo incluía proyectos de infraestructura sanitaria para plantas depuradoras de líquidos cloacales en Alderetes, Banda del Río Salí, San Andrés, San Felipe, Famaillá, Aguilares y Concepción.
De acuerdo con Castro, esas iniciativas se frenaron por la falta de impulso a la obra pública nacional. “Esa iniciativa se detuvo porque, como es de público conocimiento, la obra pública en el marco de este Gobierno nacional no ha sido tenida como prioridad”, afirmó.
El secretario precisó que, luego de gestiones del gobernador, se incorporó al presupuesto nacional de 2027 la previsión de obras de saneamiento. El listado comprende las plantas depuradoras de Alderetes y Banda del Río Salí, con sus respectivos sistemas de recolección, y las instalaciones previstas para San Andrés, San Felipe y Concepción. “Con ese tipo de obras vamos a poder trabajar en el sistema de saneamiento de la cuenca Salí-Dulce”, remarcó.
Controles ambientales
La Dirección de Fiscalización Ambiental lleva adelante inspecciones en distintos sectores productivos, entre ellos citrícolas, ingenios y frigoríficos. “Este Gobierno está siendo muy estricto en lo que son los controles a las industrias que vuelcan su contenido al río Salí, como son los ingenios y tres frigoríficos. Estamos monitoreando, a través de la Dirección de Fiscalización Ambiental, a las citrícolas, ingenios y frigoríficos”, afirmó Castro.
También advirtió que los líquidos cloacales de asentamientos cercanos a los canales y al río llegan directamente al cauce. “En las márgenes de los canales y del río existen asentamientos que vuelcan líquidos cloacales directamente al río. Entonces, el Gobierno está trabajando para contener esa situación”, explicó.
Castro agregó que Santiago del Estero realiza sus propios monitoreos y que el Gobierno nacional efectúa controles cada tres meses, en el marco de un convenio firmado con esa provincia en 2009.
Por último, planteó que la actividad económica debe compatibilizarse con la recuperación ambiental de la cuenca. “La cuenca Salí-Dulce nos preocupa, porque Tucumán es una provincia netamente industrial, no tenemos ningún tipo de materiales extractivos y debemos seguir impulsando a nuestras economías locales”, concluyó.






