La primera etapa del Procrear de Tucumán podría llegar a abril de 2027 con entre 100 y 300 viviendas listas para entregar. Así lo indicó el presidente de la Cámara Tucumana de la Construcción (CTC), Jorge Garber.
El avance del proyecto fue uno de los temas de una reunión realizada este miércoles en la Casa de Gobierno. Participaron el gobernador Osvaldo Jaldo, Garber, el representante de la CTC Máximo Ledesma Alfaro y el titular de la Uocra local, David Acosta.
La obra comenzó durante la gestión nacional anterior, pero se paralizó cuando registraba cerca de un 15% de avance. Tras pasar a la órbita provincial, los trabajos se reanudaron. La primera etapa incluye más de 573 viviendas, 22 locales comerciales y la infraestructura correspondiente. El predio tiene 100 hectáreas y allí se proyectan 3.000 inmuebles.
Garber señaló que la Provincia debe establecer cómo financiará los trabajos, que se realizan con fondos provinciales. También sostuvo que el objetivo es completar 500 viviendas antes de que termine el próximo año. “Todo va a depender de los flujos provinciales”, añadió.
EN CASA DE GOBIERNO. Jaldo, con representantes de la construcción de Tucumán. Foto Comunicación PúblicaHasta el momento no hubo información oficial sobre el mecanismo para adjudicar las viviendas, ubicadas junto a Manantial Sur. El proyecto depende de un organismo del Ministerio de Obras Públicas e Infraestructura, a cargo de Marcelo Nazur, y también cuenta con la intervención del Instituto de la Vivienda, conducido por Hugo Cabral.
En la Casa de Gobierno circulan versiones de que no se trataría de viviendas sociales y de que el sistema podría tomar como referencia programas de crédito como el ex Procrear. El fondo fiduciario de ese programa fue eliminado durante las medidas de ajuste del presidente Javier Milei.
La intención es acelerar las tareas durante el último trimestre de 2026. Garber afirmó que en la reunión se habló de ampliar la cantidad de trabajadores en el barrio, al que definió como “el emprendimiento habitacional más importante del país”.
“Se está analizando cómo se puede hacer para generar que, en este período contraestacional, donde cesan algunas actividades como el limón y la caña, la construcción pueda absorber parte de esas personas que quedan sin empleo”, señaló el titular de la CTC. La propuesta contempla sumar unos 2.000 obreros, para llegar a alrededor de 3.000 trabajadores en el proyecto.
Acosta remarcó la importancia de sostener el ritmo de las obras para impulsar el empleo. “Buscamos que las obras adquieran el ritmo necesario para generar más puestos de trabajo”, sostuvo. Además, advirtió sobre el impacto en la construcción privada: “El sector privado está sintiendo un golpe muy severo por la situación económica que se vive a nivel nacional”.
El dirigente gremial agregó que mantienen conversaciones con empresas para cuidar los puestos de trabajo. “Estamos trabajando para que no haya despidos y los compañeros puedan sostener sus fuentes de empleo”, remarcó.
Demoras en certificados de obra
En el encuentro también se trató el reclamo de Jaldo al jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli, por demoras en el pago de certificados correspondientes a obras ejecutadas por el Gobierno nacional.
Garber contó que el gobernador les transmitió tranquilidad respecto del cumplimiento de esos fondos. “Nuestra percepción es que él está tranquilo en ese sentido, en que la Nación va a cumplir con los fondos. En lo particular, mi experiencia es buena”, expresó. La empresa del dirigente, GAMA SA, forma parte de la UTE adjudicataria de la licitación nacional para renovar integralmente el Aeropuerto Benjamín Matienzo.
“El gobernador nos dijo que la obra pública es base para esta gestión”, resumió Garber.






