El decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT, Sergio Robín, se reunirá este martes 20 de octubre con autoridades policiales para tratar las denuncias de estudiantes por el accionar de efectivos durante una protesta y en los días posteriores.
El conflicto comenzó el miércoles 14 de octubre, en la previa de la quinta Marcha Federal Universitaria, que reclamó al Gobierno nacional la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. Durante una manifestación por ese reclamo, estudiantes denunciaron empujones y agresiones verbales de policías.
Al día siguiente, horas antes de la marcha, un estudiante de Historia afirmó que un efectivo lo encerró en un baño y lo amenazó. Estudiantes grabaron el episodio y el video se difundió minutos después. El comisario general Eduardo Luna dijo que el policía había ido al baño. El viernes, cuatro agentes de Infantería recorrieron los pasillos de la facultad.
Robín repudió lo sucedido y afirmó que había pedido explicaciones a la Policía de Tucumán, aunque Luna sostuvo que no recibió un requerimiento formal. El subjefe de la fuerza, Roque Yñigo, señaló que se analizan posibles sanciones. Según el decano, desde la comisaría 11 le informaron que el oficial sería trasladado.
Los relatos de los estudiantes
Un estudiante de Comunicación, integrante de la agrupación QuNQA-CEPA, describió la protesta del miércoles como “provocaciones por parte de la Policía provincial”. Afirmó que hubo empujones y agresiones verbales, y que los agentes filmaron a estudiantes, retiraron carteles y amenazaron con quitarles una bandera.
Según el relato de estudiantes, al día siguiente un policía reconoció a un alumno de Historia en un baño, cerró la puerta y lo increpó: “¿Vos sos el machito de ayer? Parate de manos ahora”. Agrupaciones de la facultad difundieron un video del episodio.
Los estudiantes dijeron que el efectivo negó lo ocurrido. También relataron que, después de que llegaron docentes y compañeros, el policía volvió a encerrarse durante unos 20 minutos; luego salió y pidió disculpas. Además, cuestionaron que un patrullero ingresara para tomar testimonios y que cuatro agentes de Infantería estuvieran en la facultad al día siguiente.
El planteo de la facultad
Robín calificó de amenazante la conducta denunciada. “El primer día, un efectivo que ingresó al baño tuvo ahí una actitud amenazante hacia uno de los estudiantes relacionada con la manifestación del día anterior”.
El decano mencionó el artículo 31 de la Ley de Educación Superior, que establece límites al ingreso de las fuerzas de seguridad en las universidades nacionales. “Nos preocupa que esté en conocimiento de todos los efectivos policiales bajo su mando que no pueden entrar al espacio de la facultad y de la universidad”, afirmó.
Robín también señaló que la facultad venía trabajando con la Policía para prevenir hechos de inseguridad: “Hemos trabajado con la Policía de la provincia para garantizar el corredor seguro, la seguridad de nuestros estudiantes”. Según indicó, autoridades de la comisaría 11 se acercaron para disculparse y comunicarle que el oficial sería trasladado a otra zona. Por el segundo episodio, anunció una presentación formal y un encuentro con autoridades policiales.
La respuesta policial
Yñigo afirmó que la fuerza revisa lo ocurrido y evalúa posibles sanciones. “Estamos trabajando de manera interna para determinar lo que ha pasado”, señaló. También descartó que la institución buscara provocar a la comunidad educativa: “Nosotros, como institución, no tenemos la intención de generar ningún tipo de provocación, mucho menos a la comunidad educativa de la UNT”.
Por su parte, Luna, jefe de la Unidad Regional Capital, dio otra versión sobre el episodio del baño: “Era un policía que pasaba a orinar y lo empezaron a grabar”. Aseguró que no había recibido un pedido formal de explicaciones: “No hay nada que responder tampoco”, y negó que hubiera existido una provocación. “Hay una sola versión”, agregó. Su postura difiere de la del decano, quien dijo haber solicitado explicaciones.
La reunión prevista para este martes 20 de octubre buscará abordar ambos episodios. La facultad reclama explicaciones por el accionar policial y garantías de respeto a la autonomía universitaria.






