Santiago Maratea y la periodista Josefina “la China” Ansa discutieron durante la emisión del sábado de PH, podemos hablar, por Telefe. El intercambio empezó con una pregunta sobre las colectas solidarias y derivó en reproches y disculpas. La grabación se interrumpió durante 20 minutos.
El cruce se dio en “Frente a frente”, el segmento en el que los invitados se hacen preguntas. Ansa le propuso a Maratea invertir los roles y le consultó qué le reclamaría si hubiera colaborado con alguna de sus campañas. “No se me ocurre, siempre se cumplieron todos los objetivos”, contestó él.
La periodista insistió y Maratea agradeció a quienes participaron de las colectas. La charla cambió de tono cuando Ansa mencionó el refugio para perros y dijo que esa historia había quedado inconclusa.
“Vos sos periodista, ¿no?”, le preguntó Maratea, antes de cuestionar cómo había investigado el tema. Ansa respondió que había consultado distintos medios y aclaró que no estaba haciendo una acusación. “Averiguar a través de los mismos medios es casi un oxímoron, con lo que mienten los periodistas”, replicó el influencer.
Ansa defendió su trabajo y sostuvo que el relevamiento sobre el recorrido de la fundación estaba completo. Maratea la corrigió al señalar que no se trataba de una fundación y cuestionó cuánto sabía del caso: “Seguramente, China, si nos ponemos realmente a preguntar qué averiguaste y qué sabés del tema, no sepas casi nada”, afirmó.
Andy Kusnetzoff intervino para intentar bajar la tensión. Ansa explicó que había querido darle a Maratea la oportunidad de reflexionar sobre su trabajo. Él consideró que la pregunta tenía una intención y le reprochó haber elegido una colecta que había generado cuestionamientos.
“¿Qué te pensabas que iba a pasar cuando acusás de ladrón a una persona que no robó? No te hagas la inocente”, dijo Maratea. Ansa reiteró que nunca lo había acusado y le pidió disculpas por la repregunta. El influencer no dio por cerrado el tema y llegó a acusarla de hacerle “gaslighting”.
La pausa y las disculpas
La tensión aumentó cuando Ansa expresó su angustia frente a los demás invitados. “No, dale, porque de verdad que encima yo te re sigo en todo. Mi familia te ama. Me quiero morir con lo que me está pasando”, expresó. Kusnetzoff decidió detener la grabación.
Después de una pausa de 20 minutos, el programa se reanudó. El conductor contó que habían intentado acordar cómo continuar, reconoció que la charla había tomado un rumbo agresivo y propuso que ambos expusieran sus posiciones sin profundizar el enfrentamiento.
Maratea dijo que prefería abrir el debate y defendió su trayectoria con las colectas: “Nunca robé un mango. Es horrible que me acusen de eso”. Sobre el refugio mencionado por Ansa, agregó: “El refugio está construido. Vos lo podrías ir a ver”.
Kusnetzoff señaló que Ansa no debía hacerse cargo de todos los cuestionamientos que Maratea tenía hacia los medios. La periodista volvió a disculparse y explicó que su intención había sido darle espacio para destacar su trabajo frente a las críticas. Maratea respondió que no buscaba una reconciliación y sostuvo que “una periodista que hace mal una pregunta se debería hacer cargo”.
La autocrítica de Kusnetzoff
Antes de continuar con la comida, Kusnetzoff volvió sobre lo ocurrido y evaluó su desempeño como conductor. “No sé si estuve a la altura, no sé si hice lo que pude”, reconoció, y manifestó su preocupación por cómo habían atravesado la situación los invitados.
“Mi tarea como conductor es que todos estén bien. Siento que no sé si lo pude manejar”, agregó. También dijo que no quería seguir como si nada hubiera pasado y cuestionó a la televisión que intenta disimular los conflictos.
El conductor se puso en el lugar de Ansa y admitió que él también podía haberse equivocado al formular una pregunta. Luego recurrió al humor y amagó con arrojar su contrato con Telefe al fuego.
“Creo que es un programa honesto y no sé cómo nos irá después de esto”, dijo. Ya en la mesa, propuso brindar “por la charla, la comunicación” y recordó que es posible sentarse a conversar aun cuando hay diferencias y desacuerdos.






