La AFA designó a Nicolás Ramírez para dirigir el Superclásico entre Boca y River, que se jugará el domingo desde las 15 en la Bombonera, por la anteúltima fecha de la fase regular del Torneo Clausura.
El árbitro, nacido en González Catán, estará al frente de su cuarto Boca-River y del tercero en el estadio Alberto J. Armando. Dirigió el último clásico disputado allí, que terminó con victoria del Xeneize por 2-0. En los encuentros que tuvo a su cargo, River ganó dos veces, una de ellas en la cancha de Boca.
El equipo arbitral se completará con Maximiliano Del Yesso y Pablo González como asistentes, mientras que Sebastián Zunino será el cuarto árbitro. Silvio Trucco estará a cargo del VAR y Gastón Suárez, del AVAR.
El resultado puede influir en las aspiraciones de ambos equipos en el campeonato. Si gana, Boca podrá acercarse a la clasificación a la Copa Libertadores y quedar cerca de quedarse con la Tabla Anual. River, por su parte, intentará impedir una consagración de su rival y subir posiciones en su zona y en la clasificación general. Aunque todavía mantiene chances matemáticas de llegar a la próxima Copa Libertadores por la Tabla Anual, sus posibilidades son bajas.
En la previa, el presidente de Boca, Juan Román Riquelme, se refirió a las críticas al arbitraje: “Creo que los árbitros en nuestro país son muy cuestionados. Es difícil. Cuando a un equipo lo toca perder, culpamos al árbitro; cuando las cosas no van bien, culpamos al árbitro. Es una manera. Acá te cobran un penal y está diez minutos parado el partido”.
También sostuvo: “Siempre pienso que al final va a ganar el que mejor juega. Y soy de pensar que al árbitro lo tenes que ayudar, por más que te pelees. No me parece bien salir en la tele a hablar mal de un árbitro; no me sale y me parece lo mejor. Se pueden equivocar”, afirmó en el canal Azz Stream.






