CCTV dejó de emitir contenidos de LaLiga y de Kylian Mbappé desde la noche del lunes y retiró sus anuncios. La decisión se produjo tras las críticas que generó en China una broma del delantero del Real Madrid sobre un meme relacionado con un “dictador chino”.
El episodio también tuvo repercusiones comerciales. Dongpeng Beverage Group anunció en Weibo que daba por terminada, con efecto inmediato, su colaboración con Mbappé. La compañía, que cotiza internacionalmente como Eastroc, afirmó que aplica una política de “tolerancia cero” frente a conductas que puedan herir el sentimiento nacional, aunque no detalló qué hecho motivó la decisión.
La controversia surgió durante una entrevista, cuando Mbappé dijo que uno de los memes que más gracia le había causado mostraba su rostro sobre el de un “dictador chino”. El montaje, que circula desde hace meses en redes sociales, superpone su cara a un retrato de Mao Zedong, fundador de la República Popular China. Aunque el futbolista no mencionó al dirigente, el comentario fue interpretado como una referencia a él y recibió cuestionamientos.
La reacción se dio en un contexto de sensibilidad ante las representaciones satíricas de antiguos dirigentes. La legislación china establece sanciones para ciertas expresiones consideradas difamatorias contra héroes y mártires.
Mbappé pidió disculpas en francés, chino e inglés y calificó su comentario de desacertado. Sin embargo, la respuesta de empresas y medios estatales afectó su imagen comercial y abrió interrogantes sobre el impacto para LaLiga.
La decisión de Dongpeng alcanza a un acuerdo firmado recientemente: en abril de 2026 Mbappé se convirtió en la imagen de Bu Shui La, una bebida electrolítica del grupo. La colaboración finalizó apenas seis meses después de su firma.
En 2025, la marca registró ingresos por 3.274 millones de yuanes, equivalentes a unos u$s455 millones. La facturación creció un 118,99% interanual y la participación de Bu Shui La en el negocio total de Dongpeng pasó del 9,45% al 15,7%.
Durante el primer semestre de 2026, período en el que Mbappé apareció en las campañas publicitarias desde mayo, la línea ingresó 1.672 millones de yuanes, un 11,98% más que en el mismo lapso del año anterior.
Dongpeng cerró 2025 con un beneficio neto de 4.415 millones de yuanes, unos u$s613 millones al mismo tipo de cambio de referencia. La empresa compite por captar consumidores con figuras internacionales en un mercado donde esa disputa es cada vez más intensa.
Las acciones de Dongpeng también registraron bajas el martes: cayeron un 3,30% en Shanghái, hasta los 100,92 yuanes, y un 2,20% en Hong Kong, hasta los 93,40 dólares hongkoneses.
Otras dos compañías, Mengniu y Milkground, comunicaron que también daban por finalizadas sus colaboraciones con el delantero. Así, la polémica comenzó a traducirse en acuerdos comerciales perdidos en un mercado relevante para las marcas deportivas internacionales.
Migu mantiene los derechos hasta 2030
Para LaLiga, el mayor riesgo económico sería que la crisis alcance sus contratos de transmisión. La suspensión de CCTV puso la atención sobre China, un mercado estratégico para la expansión internacional del fútbol español, aunque el acuerdo de mayor valor continúa vigente.
China Mobile Migu es el socio digital exclusivo de LaLiga en China continental por cuatro temporadas, desde la 2026/27 hasta la 2029/30. El acuerdo, anunciado el 3 de agosto de 2026, contempla la transmisión en directo de los 380 partidos de cada campaña mediante un modelo freemium, con contenidos gratuitos y opciones de acceso adicionales.
LaLiga no difundió el monto oficial del contrato. Estimaciones del mercado calculan que podría llegar a los u$s465 millones en cuatro años, unos u$s116 millones por temporada.
La suspensión de emisiones de CCTV y el retiro de publicidad no implican por sí solos la cancelación del acuerdo con Migu. El riesgo crecería si la controversia se extendiera a la plataforma digital o derivara en una revisión de los acuerdos comerciales vinculados con la competición.
LaLiga ya tuvo conflictos contractuales en China. En 2018, Wuhan DDMC obtuvo los derechos por más de 100 millones de euros anuales, frente a los 250 millones por cinco temporadas del acuerdo anterior con PPTV/Suning. En junio de 2022, LaLiga puso fin a su relación con Super Sports Media, filial de DDMC, tras un impago de 45 millones de euros correspondiente a la temporada 2021/22.
Tebas busca contener el impacto
El presidente de LaLiga, Javier Tebas, se reunió con el embajador de China en España, Yao Jing, para buscar una salida al conflicto.
“No podemos permitir que una actuación individual empañe esa relación”, sostuvo Tebas. La organización difundió un comunicado también en chino, se distanció de los comentarios del jugador, pidió disculpas en nombre de los clubes y anunció un protocolo de sensibilización para instituciones y futbolistas.
LaLiga también se comunicó con el Real Madrid para intentar contener las consecuencias comerciales. El club no hizo comentarios públicos sobre la controversia.
El caso expone la vulnerabilidad de los acuerdos comerciales de las estrellas internacionales ante controversias políticas y culturales. Aunque Mbappé tiene una fuerte proyección comercial, sus ingresos también dependen de mercados donde las sensibilidades institucionales pueden repercutir de inmediato en las empresas patrocinadoras.
La prioridad para LaLiga es evitar que el episodio se convierta en un problema estructural para sus derechos audiovisuales. China ocupa un lugar importante en su estrategia internacional, con un contrato con Migu que, según estimaciones de mercado, podría alcanzar los u$s465 millones hasta 2030.
Por ahora, el acuerdo con Migu sigue vigente, mientras CCTV mantiene su postura y varios patrocinadores cortaron sus vínculos con el delantero. No está definido si el conflicto quedará limitado a la televisión estatal y a las marcas que se apartaron o si alcanzará la distribución de los 380 partidos por temporada de LaLiga en China.







