A seis días de la desaparición de Raúl Alfredo Moyano, de 59 años, más de 70 personas participan del operativo de búsqueda en el cerro Ñuñorco, cerca de El Mollar. El docente jubilado fue visto por última vez durante una caminata y el mal tiempo dificulta las tareas.
Moyano comenzó el ascenso a la cumbre el lunes 12 de octubre. Durante el recorrido habló con sus familiares y les avisó que iniciaría el descenso, pero no llegó al lugar acordado para encontrarse con ellos.
El hombre vive en la Patagonia y había viajado a Tucumán para visitar a su familia y recordar el aniversario del fallecimiento de su madre. Tenía experiencia en senderismo, aunque era la primera vez que realizaba esa travesía. Además, estaba en rehabilitación después de una operación de rodilla.
En la búsqueda trabajan fuerzas de seguridad, bomberos, especialistas y personas que conocen la zona. Una de las bases se instaló cerca del Portón del Portugués, desde donde se organizan los equipos que recorren la montaña.

Un registro telefónico en Los Sarmientos
El comisario principal Carlos Díaz, jefe de la comisaría de El Mollar, indicó que el último registro del teléfono de Moyano se conectó a una antena de Movistar en Los Sarmientos. El dato se incorporó al análisis de la búsqueda.
Los equipos también trabajan con la información aportada por la familia y los baqueanos, y recorren senderos, quebradas, barrancos y cursos de agua.
Del operativo participan efectivos de la Policía, personal de Tafí del Valle, Grupo Cero, Guardia Urbana, Patrulla Municipal, Bomberos Voluntarios, Policía Federal y baqueanos de la zona.
El clima complica los rastrillajes
La niebla cerrada, las lluvias persistentes, el barro y la crecida de los cursos de agua obligan a cambiar la planificación y dificultan el avance de los rescatistas. Los helicópteros no pueden operar sin visibilidad adecuada, tanto en los cerros de El Mollar como en San Miguel de Tucumán, por lo que los vuelos están suspendidos.
El terreno también dificulta los desplazamientos por tierra: el barro y el suelo arenoso vuelven resbaladizos los senderos y faldeos, tanto para quienes van a pie como para los que se movilizan en moto o a caballo. En las últimas horas, algunos grupos que circulaban en motos enduro tuvieron inconvenientes y recibieron asistencia. La crecida de los ríos, además, obligó a suspender algunos traslados previstos.
La búsqueda incluye perros especializados, pero llegar a pie a ciertos sectores puede demandar entre cuatro y cinco horas de ascenso y agotarlos antes de que comiencen a trabajar. Una alternativa es trasladarlos en helicóptero a zonas altas para que hagan un barrido durante el descenso, una opción sujeta a que las condiciones permitan volar.
Los arroyos y vertientes de la montaña desembocan en cursos principales, cuyo caudal aumentó por las lluvias de los últimos días. Personas que conocen el terreno señalaron que en algunos tramos el agua dificulta incluso el paso a caballo. Se prevé que las condiciones adversas podrían continuar durante los próximos días.
Una hipótesis de trabajo
Los rescatistas analizan la posibilidad de que Moyano se haya desorientado durante el descenso y tomado un camino distinto al previsto, hacia zonas con barrancos o cercanas a cursos de agua. Sin embargo, es solo una hipótesis: no hay confirmación oficial sobre lo ocurrido después de su último contacto.
Los equipos continúan recorriendo las áreas consideradas prioritarias y deben extremar las medidas de seguridad para evitar nuevos incidentes entre quienes participan de la búsqueda.
El mensaje de su esposa
La familia sigue atenta a las novedades. Liliana, la esposa de Moyano, compartió en redes sociales un mensaje en el que expresó su esperanza de que él resista hasta ser encontrado: “Vamos, mi amor… yo sé que tienes mucha fuerza de resistencia… toda la luz y la mami ilumine el camino para que te puedan encontrar”.
Hasta el momento, no se confirmó oficialmente el hallazgo del docente y el operativo continúa en El Mollar.






