La visita del papa León XIV a la Argentina en noviembre despierta curiosidad por sus preferencias a la hora de comer. El primer Pontífice estadounidense de la historia combina clásicos de su Chicago natal con platos que conoció durante sus casi 40 años vinculados a Perú.
Sus elecciones reflejan una inclinación por la sencillez y las tradiciones de los lugares donde vivió. Entre ellas conviven comidas estadounidenses y preparaciones latinoamericanas.
Un clásico de Chicago y pizza de masa fina
El perrito caliente al estilo Chicago es uno de sus platos preferidos. La receta tradicional lleva salchicha, cebolla picada, pepinillos dulces y tomate en rodajas; para acompañarlo, León XIV elige mostaza y no ketchup.
También prefiere la pizza de masa fina y crujiente, antes que la variedad gruesa asociada a Chicago. Antes de ser elegido Pontífice, compartió una última comida en un restaurante cercano al Vaticano especializado en ese estilo.
Los platos peruanos que incorporó
En sus casi cuatro décadas vinculadas a Perú, León XIV sumó a sus preferencias sabores de la cocina local. Entre sus platos favoritos figuran el ceviche y el seco de cabrito, un guiso tradicional peruano.
En su alimentación también hay alternativas prácticas para los días con obligaciones que se prolongan hasta la noche. Su hermano, John Prevost, contó que el Papa suele comer un sándwich de mantequilla de cacahuete y mermelada o un tazón de cereales con leche.
Cerveza y desayunos en los viajes
Entre las bebidas, León XIV prefiere la cerveza. En distintas ocasiones se lo vinculó con esa bebida y recibió variedades preparadas especialmente en su honor. Su antecesor, el papa Francisco, era conocido por su gusto por la gaseosa.
Durante sus viajes oficiales, los desayunos pueden incluir opciones más elaboradas para afrontar jornadas largas, como bresaola con nueces, ricota con tomillo fresco y crepes dulces con avellanas.
Ante su visita a la Argentina, también crece la expectativa por los sabores locales que podrían formar parte del recorrido. Sus preferencias reúnen costumbres de Chicago y platos que conoció en Perú.









