Javier Milei resolvió postergar hasta el año próximo la definición sobre los candidatos para cubrir las vacantes de la Corte Suprema. La decisión se tomó en una cumbre en la Casa Rosada, pese a que las conversaciones con gobernadores dialoguistas estaban avanzadas para que Ariel Lijo vuelva a ser candidato.
Personas al tanto de las negociaciones señalaron que el Presidente «no quiere tener este lío ahora». La búsqueda de los dos tercios necesarios en el Senado para designar jueces podría agregar tensión a las tratativas por la eliminación de las PASO, el Presupuesto y otras iniciativas del oficialismo.
Los gobernadores dialoguistas promueven a Lijo, cuyo pliego fue rechazado por el peronismo en febrero de 2025. En ese momento, la decisión de Cristina Kirchner precipitó la caída de la postulación. Los mandatarios que todavía respaldan al juez federal lo consideran una figura que podría equilibrar una Corte que, a su entender, está muy inclinada hacia el Gobierno.
Una de las vacantes corresponde a la vocalía de Juicios Originarios, donde se tramitan las causas entre las provincias y la Nación. Durante el gobierno de Milei, esos litigios aumentaron drásticamente, en un contexto de recortes de partidas y fondos específicos por parte de la Casa Rosada.
El rechazo de los senadores que responden a Cristina Kirchner frustró la designación de Lijo. Entonces, la bancada peronista tenía 34 integrantes. Ahora, el interbloque que conduce José Mayans reúne a 25 legisladores, suficientes para bloquear los dos tercios que se necesitan para nombrar a un juez de la Corte.
Por eso, la designación requiere negociar con Mayans y, según quienes siguen el tema, con Cristina Kirchner. Otra posibilidad sería que los gobernadores peronistas que apoyan a Lijo logren dividir al bloque durante la votación. Un antecedente fue el pliego de Carlos «Coco» Mahiques: 14 de los 25 senadores peronistas votaron a favor de prorrogarlo como camarista de la Casación Penal. Mahiques es el padre del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.

El eventual ingreso de Lijo también incidiría en las posibilidades de Mahiques, quien aspira a ocupar la Procuración General de la Nación y disputa ese cargo con el juez federal. Actualmente, la Procuración está a cargo de forma interina de Eduardo Casal, desde hace 10 años.
Para la otra vacante de la Corte suena la jueza Claudia Sbar, que busca apoyos de manera «autogestionada», de acuerdo con personas al tanto de la situación. Fue la primera mujer en presidir el máximo tribunal de Tucumán. Llegó a ese cuerpo con el respaldo del entonces gobernador José Alperovich, luego contó con el de Juan Manzur y ahora se postula con el apoyo del juez Ricardo Lorenzetti.
