Sebastián Alfredo Fernández, de 33 años, estaba sentado frente a su casa en el barrio ATE, al sur de la ciudad, cuando dos hombres en una motocicleta se detuvieron cerca y le dispararon. El ataque ocurrió alrededor de las 14.
“No se puede creer lo que pasa en la calle. Estamos de mal en peor. El chango ese estaba sentado en la vereda de la calle y lo mataron a tiros. Dicen que una mujer le pagó a dos ‘piperos’ para que lo ‘ajusten’ -lo maten-”, sostuvo Jenifer Herrera, vecina del barrio.
Gustavo Frías dijo que no oyó una pelea antes de los disparos: “No escuchamos mucho. Sólo un par de gritos y nada más. Tampoco hubo una pelea. Vinieron a buscarlo y le dispararon”. El jardinero agregó: “Esto no es casual, desde hace tiempo que por la zona se agarran a los tiros. Todo por la venta de droga. Se atacan entre ellos o balean a los que les deben plata”.
Fernández recibió un disparo en el pecho. Sus familiares lo trasladaron en un auto particular a la guardia del hospital Padilla, donde murió pese a la atención médica.
En el hospital, sus familiares aportaron datos a la investigación. Declararon que una mujer llamada “Florencia”, quien presuntamente vendería drogas, habría contratado a dos jóvenes que tendrían severos problemas de adicción para asesinar a Fernández. Según esa versión, les habría señalado dónde encontrarlo y les habría dado la motocicleta utilizada en el ataque.
El fiscal Pedro Gallo ordenó la intervención de los investigadores de su unidad, Ramón Soria y Germán Díaz. Ambos supervisaron las pericias en el lugar junto al Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF).
En la escena hallaron dos vainas calibre .22, un proyectil y manchas pardo-rojizas. La Fiscalía releva cámaras y busca posibles testigos. La autopsia está prevista para este viernes.
Integrantes de la División Homicidios, bajo el mando de los comisarios Susana Monteros, Diego Bernachi y Miguel Carabajal, realizaban operativos para localizar a los autores del hecho.
