El actor Antonio Grimau murió a los 82 años. La Asociación Argentina de Actores comunicó su fallecimiento este martes. Con más de seis décadas de carrera, trabajó en teatro, cine y televisión.
“Con pesar, despedimos al actor Antonio Grimau”, publicó la entidad en su cuenta de X. También destacó que el actor “a través de su trabajo en los escenarios y las pantallas, construyó una sólida trayectoria que forma parte de la historia del espectáculo argentino” y expresó: “Abrazamos con afecto a sus familiares, amistades y colegas en este momento de tristeza”.
Grimau se afilió a la Asociación Argentina de Actores en 1970. Comenzó a actuar a los 16 años, cuando se incorporó al elenco del teatro Charles Chaplin, en Almagro. Allí estuvo cuatro años y luego se destacó como galán de telenovelas, además de desarrollar una extensa labor en escenarios, cine y televisión.
“De pronto se me abrió un mundo impensado, yo no sabía qué iba a encontrar ni qué iba a buscar tampoco. Y me encontré con el teatro, el acceso a la música clásica, a los libros, a la cultura. Eso me salvó la vida. Tenía 16 años y me quedé cuatro años en el Chaplin”, recordó en una entrevista.
En 2005 recibió el Premio Podestá a la Trayectoria Honorable, entregado por la Asociación Argentina de Actores y el Senado de la Nación. Había nacido el 10 de marzo de 1944 en Remedios de Escalada, provincia de Buenos Aires, con el nombre de Antonio Rebolini.
Tras su paso por el teatro Charles Chaplin, se formó con Juan Carlos Gené, a quien consideraba una figura fundamental en su compromiso con la profesión.
Uno de sus primeros trabajos televisivos fue en el ciclo Rolando Rivas, taxistas. Más tarde integró los elencos de Cuatro hombres para Eva, Extraños y amantes, Por siempre mujercitas, Poliladron, Cha Cha Cha, Verdad consecuencia y Ricos y famosos.
En teatro participó, entre otras obras, en El tren amarillo, Los Linares, 30 dineros, Aquí hay gato encerrado, Papas fritas, Alta sociedad, Vidas privadas, Ladrones a domicilio, Historia de un caballo, Salven al cómico y Cartas de amor.
En 1990 protagonizó Los invertidos, de José González Castillo, bajo la dirección de Alberto Ure. Compartió elenco con Cristina Banegas y Lorenzo Quinteros en una producción del Teatro San Martín.
Su recorrido escénico también incluyó Cristales rotos, El acompañamiento, El reñidero, El anatomista, El precio, Segovia (o de la poesía), Darse cuenta, Yepeto, La mandrágora, Guayaquil: una historia de amor, De casas y melancolías, La matanza, Mares de piedra, El corso, Príncipe azul, La gata sobre el tejado de zinc caliente, Al final del arcoíris, Piel de Judas, Filomena Marturano, El avaro, Hamlet, Danza macabra, Rotos de amor y La ternura.
También actuó en Cándida, Espíritu travieso, La zarza ardiendo, Reconocernos, El hombre perfecto, Masculino singular, Vidas paralelas, Un guapo del 900 y El tiempo y los Conway. Esta última obra integró el ciclo Teatrísimo, a beneficio de la Casa del Teatro.
Uno de sus papeles más reconocidos fue el de Roberto Sánchez en la etapa adulta de Sandro de América, miniserie dirigida por Adrián Caetano y emitida en 2018. Por esa interpretación obtuvo el Premio Martín Fierro como actor protagonista de unitario o serie.





