Después de la separación de Julieta Prandi y Emanuel Ortega, el músico pidió que la situación se mantenga en privado y dijo que no está bien. Mariana Marx, señalada como una tercera en discordia, negó que hubiera pasado algo entre ellos.
En una entrevista, Ortega habló desde detrás de una puerta y explicó: “Es un momento triste, privado y espero que entiendan que lo quiero conservar en el ámbito privado. Esto -refiere a asomar la cabeza por un hueco para dialogar- es muy antipático, no quiero hablar así, con la puerta cerrada, pero no estoy de ánimo. Estoy como puedo, no estoy bien, pero ya va a pasar”.
Marx rechazó las versiones y contó que había visitado el estudio de Ortega, donde, según relató, se encontraba un asistente. “En un momento, apareció Julieta de sorpresa. Hablamos sobre mi libro, no había olor a sexo, como dicen y no pasó nada malo”, sostuvo.
Ana Paula Dutil, expareja del músico, también negó haber tenido que ver con la ruptura. “No tengo nada que ver, me separé hace muchos años y de común acuerdo. Del casamiento, me enteré por mis hijos. Creo que esto se va a solucionar, mis hijos quieren muchísimo a Julieta”, afirmó.
Dutil habló además de su vínculo con Marx, en cuya casa vive junto con la hija de ella. “Me da hospedaje, vivo en su casa, con su hija. Me preguntó a dónde podía grabar su libro y Emanuel me dijo que podía ir porque me ayudaba a mí. Cuando fue a grabar, no sé qué pasó, lamento si pasó algo y si supiera, no lo diría. Fue hace tres o cuatro meses”, contó.
El periodista Daniel Gómez Rinaldi dijo que, luego de comunicarse con la familia de Ortega, el músico estaría “cansado” y que Prandi lo habría “obligado a casarse”. También señaló que personas cercanas al intérprete habrían descrito a la actriz como “tóxica y celosa extrema” y asegurado que revisaba el celular de su pareja.
Rinaldi agregó que, de acuerdo con trascendidos, Prandi no sería bien recibida por la familia y que Evangelina Salazar sería la única que la apoyaba para acompañar a Emanuel Ortega.





