El veredicto del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona se conocerá el 22 de diciembre. En la audiencia, el fiscal Patricio Ferrari y los abogados de los particulares damnificados solicitaron que se rechace el pedido de nulidad presentado por la defensa de Nancy Forlini.
El abogado Nicolás D’Albora planteó que debe aplicarse el principio ne bis in idem —cosa ya juzgada—, previsto en el Código Procesal Penal de la provincia de Buenos Aires. La presentación busca anular los alegatos de cierre del Ministerio Público Fiscal.
Eduardo Ramírez, representante legal de Diego Junior, consideró que el planteo fue “extemporáneo”. Ferrari también cuestionó el pedido y afirmó: “Hace tiempo que perdí la capacidad de asombro, ahora quieren anular este juicio”.
Los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón dispusieron un cuarto intermedio de 20 minutos para analizar las solicitudes de nulidad.
En otro tramo de la audiencia, Franco Chiarelli, defensor del enfermero Ricardo Omar Almirón, sostuvo que su cliente “no mintió, informó y laburó” durante la internación domiciliaria de Maradona en el barrio privado San Andrés, en Tigre.
Chiarelli señaló que Almirón informó sobre la taquicardia, los vómitos, la falta de apetito y la pierna edematizada del paciente. También dijo que Maradona rechazaba las visitas del neurocirujano Leopoldo Luque, el clínico Pedro Di Spagna y el nutricionista, y que el enfermero pidió un diurético.
El defensor citó el testimonio de ‘Monona’, la cocinera de Maradona, quien contó que Almirón le tomó los signos vitales. Según Chiarelli, cuando el enfermero intentó cambiarle la remera para hacerlo, Maradona le respondió: “No me hinches, no, dejame”.
“No le podemos reprochar a los acusados la agonía”, sostuvo el abogado.






