Desde la semana pasada, los Testigos de Jehová pueden donar y recibir glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma y plaquetas. La decisión queda a criterio de cada persona y no cambia la prohibición de donar o recibir “sangre completa”.
El anuncio fue realizado por el Cuerpo Gobernante, el máximo órgano de dirección de la organización, con sede en Estados Unidos. En un comunicado, sus autoridades señalaron: “La medicina moderna comprobó que los tratamientos y las transfusiones son eficaces y evitan riesgos. Estos avances hicieron surgir muchas preguntas sobre cómo aplicar los principios bíblicos en diferentes situaciones”.
En marzo de este año, la conducción ya había autorizado las autotransfusiones antes de una cirugía o intervención. Entonces había explicado: “Los cristianos no estamos bajo la ley mosaica (un conjunto de normas religiosas que regulan la conducta humana) pero sí seguimos el mandato de abstención. Por lo tanto, cada cristiano debe tomar su propia decisión sobre cómo se usará su propia sangre”.
Con la nueva medida, ese criterio se amplía a los componentes sanguíneos de otras personas. “Cada cristiano debe tomar su propia decisión sobre cómo usar estos componentes en procedimientos quirúrgicos. También, cada uno decidirá si donará componentes de su propia sangre”, expresó el Cuerpo Gobernante.
La organización afirmó que considera el asunto “muy serio”, aunque sostuvo que la Biblia no menciona específicamente los productos que se encuentran en la sangre. Por ese motivo, indicó que no está autorizada a ampliar lo establecido en las escrituras.
Las autoridades recomendaron a los fieles reflexionar antes de tomar una decisión. “Cada uno debe orar y pensar con cuidado en todo lo que está envuelto antes de tomar una decisión. Si se toma este asunto a la ligera, podría dañar su conciencia y su valiosa amistad con Jehová”, advirtieron.
El Cuerpo Gobernante señaló que algunos podrían rechazar todos los componentes y que otros aceptarían algunos por representar una proporción pequeña de la sangre completa. “Sea cual sea el caso, el versículo Romanos 14:12 dice ‘cada uno de nosotros rendirá cuentas de sí mismo a Dios’. La congregación no debe intervenir en esa decisión y ningún cristiano debe juzgar lo que decida otro”, concluyó.
La autorización modifica la postura que los Testigos de Jehová mantienen desde 1945, basada en una interpretación de Hechos 15:28, 29 del Nuevo Testamento. Ese pasaje insta a los fieles a “abstenerse de la sangre”, que la organización considera la vida sagrada dada por Dios.
