El Senado de Brasil aprobó el miércoles por la noche una enmienda constitucional que prevé eliminar de manera progresiva la escala de seis días de trabajo y uno de descanso. El régimen será reemplazado por una modalidad de cinco días laborales y dos libres, y la jornada máxima pasará de 44 a 40 horas semanales.
La Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) había recibido el visto bueno de la Cámara de Diputados en mayo. Desde agosto, el proyecto fue debatido en la Comisión de Constitución y Justicia del Senado. Como la Cámara Alta no introdujo cambios, quedó listo para su promulgación.
La implementación comenzará 60 días después de la promulgación: desde entonces, las empresas deberán aplicar la escala 5x2 y limitar la jornada a 42 horas por semana. Doce meses más tarde, el máximo se reducirá a 40 horas.
La PEC contempla un régimen distinto para empleados con título de educación superior que perciban un salario igual o superior a 21.188,87 reales. En esos casos, empleador y trabajador podrán acordar directamente la duración de la jornada, siempre dentro del esquema 5x2.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva respaldó la iniciativa. Lula busca la reelección por el Partido de los Trabajadores (PT). Flávio Bolsonaro, candidato opositor del Partido Liberal (PL), que al comienzo se había manifestado en contra del proyecto, finalmente resolvió apoyarlo.
«Hoy es un día para celebrar una conquista histórica de millones de trabajadores y trabajadoras. El fin de la 6×1 es más que un cambio en la jornada laboral. Es más tiempo para vivir, descansar, estar con la familia, acompañar el crecimiento de los hijos, cuidarse y disfrutar de la vida», escribió Lula en sus redes sociales. También definió la aprobación como «una victoria de los trabajadores y trabajadoras».
La votación se desarrolló en dos turnos. En cada uno, la iniciativa obtuvo 75 votos a favor y uno en contra.
